YouTubers: El fenómeno que llegó para quedarse

Hace no mucho tiempo atrás, cuando una persona decidía salir de noche, las opciones eran simples: cine, teatro, recital o muestra de arte. Ahora bien, cómo definir un evento protagonizado por artistas de YouTube, donde músicos, humoristas, asadores, maquilladoras y especialistas en libros conviven en dos grandes salones con pista de skate, juegos de kermés, estilistas en vivo, un ring de artes marciales mixtas, Dj´s y meet and greet. Resulta difícil, pero no imposible.

Club Media Fest fue el nombre elegido para reunir todo esto, sumado al fervor adolescente que generan estas nuevas celebridades de Internet. Una generación que no creció con la televisión como paradigma de entretenimiento, sino que lo hizo con una computadora, una tablet y un smartphone en la mano.

El lugar resulta imponente: son dos galpones inmensos repletos de fanáticos que gritan, corren y saltan. Algunos están tan exhaustos que duermen junto a los padres que decidieron acompañarlos; otros no se cansan de disfrutar y parar no está en sus planes. En el medio de todos ellos, un escenario principal donde desfilan los youtubers, que hacen delirar a sus seguidores.

¿Quienes son estos artistas? Adolescentes y jóvenes a los que un día se les ocurrió la idea de grabarse frente a la cámara y subir el video a YouTube. En el evento todos dicen presente; Locos x el Asado, un grupo de amigos que enseña a hacer los mejores chorizos y vacíos; Valen Etchegoyen, una niña que imita a Justin Bieber a la perfección; Fátima Orozco, una mexicana que recomienda libros con un estilo único; el legendario dibujo animado Alejo & Valentina; y los uruguayos de El Bananero, personajes incluso predecesores a YouTube.

Entre los más solicitados aparecen Mangel Rogel, el amigo del famoso Rubius; Dross, el misterioso personaje que hace relatos increíbles; el humorista mexicano Werevertumorro; y Mox, de whatdafaqshow, que se dedica compilar y presentar videos desopilantes de la web.

“Vinimos a ver a Rubius, Mangel y Julian Serrano”, cuentan dos adolescentes de 14 años que llegaron desde el sur de la provincia de Buenos Aires para ver a sus ídolos. “Son la razón de nuestra felicidad, nos alegran cada día”, aseguran mientras gritan y aplauden cada vez que mencionan a alguno de estos artistas por los altoparlantes.

La particularidad, o aquello que los une a estos artistas, es que todos responden al paradigma de la cultura digital; así como las mejores empresas de la web nacieron en un garaje o de la charla entre un grupo de amigos, estos creadores, por iniciativa propia y tan sólo con el objetivo de divertirse, encendieron su cámara y decidieron hablarle al mundo.

Mientras tanto, la fiesta sigue adelante. Los youtubers continúan desfilando y cada vez que lo hacen, los adolescente deliran. Es una mezcla de euforia, alegría y necesidad de protagonismo por parte del público. Quieren ser como ellos.

La música suena tan fuerte que una madre intenta -a los gritos- explicarle a un amable hombre de seguridad que acaba de perder a su hijo, que estaba con cuatro amigos; de la emoción corrieron al escenario y no los vio más. Los organizadores toman nota y prometen que irán mencionando sus nombres por micrófono. “Los encuentro y los ato con una soga”, comenta la madre en tono de broma.

Amor, pasión, locura. ¿Por qué los youtubers generan esto? El boom, si bien se apoya en el modelo tradicional de “estrella-fan” se diferencia del clásico vínculo que acostumbraban a tener los personajes de la TV con sus fanáticos. Es la primera vez que los artistas se parecen a sus seguidores. Y a su vez, son ellos quienes también desde su cámara pueden tener su audiencia o quizás convertirse en un youtuber.

Luis Mazza, el productor general del evento, es la persona que vio la oportunidad de hacer el festival. En un alto de producción, comenta que un gran porcentaje de las entradas se vendieron vía web. “Logramos atraer el fanatismo digital hacia el evento, vinieron más de 30 mil personas” asegura.

No podía ser menos este resultado. Ya desde la previa, el país entero conoció el furor generado por El Rubius, este joven español que cuenta con 10 millones de suscriptores en YouTube, tres millones de seguidores en Twitter, cuatro millones de fans en Facebook, y que se ha convertido en la celebridad del momento.

Un fenómeno que atrae multitudes y que genera al mismo tiempo amores y polémicas pero que, más allá de las apreciaciones personales, nos está hablando de la conformación de nuevos liderazgos.

En un futuro no muy lejano, los referentes ya no necesitarán mostrarse como superhombres alejados de la realidad cotidiana. En el presente ya se puede ver que aquellos que logran atraer multitudes, sobre todo juveniles, no son muy distintos a sus seguidores: se visten como ellos, hablan de forma simple y, como muchos, quieren pasarla bien y divertirse.

Parece liviano y pasajero, pero estos nuevos artistas forman opinión y son influencia alrededor del mundo. El mérito está además en que lo han logrado siendo auténticos, mostrándose tal cual son. El público lo percibe y lo valora.

Los youtubers y sus fanáticos ya están entre nosotros, y parecen que están decididos a transformar lo establecido rompiendo viejos paradigmas. Tan sólo con su cámara, creatividad y ganas de contar historias, buscan un lugar donde puedan ser lo que verdaderamente quieren: ellos mismos.

Por: Christian Nobile. Infobae

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