Villa Mercedes: Jóvenes asistieron a las personas que hacen filas en la intemperie

Una decena de jóvenes llevaron café, té, bizcochos y torta para quienes hacían cola en las veredas desde temprano en Anses, el Centro Cívico y en un banco de la ciudad.

A las seis, cuando la ciudad aún permanece oscura y el sol amaga comenzar a dar calor con sus rayos, un grupo de entre diez y quince jóvenes salió a la calle con bolsas llenas de bizcochos salados y termos listos para asistir a quienes desde temprano hacían cola afuera de los bancos y otras entidades como Anses y el Centro Cívico para hacer trámites. El objetivo era combatir los ocho grados y cuatro décimas que señalaba el termómetro en la estación de Villa Reynolds y llevarse la satisfacción de haber hecho más amena la espera en las veredas.

«Vemos las partes vulnerables de la ciudad, qué cosas podemos mitigar, ayudar, dar una mano. Desde hace tiempo notamos la presencia, cada vez que pasábamos en la madrugada, de gente haciendo cola para hacer trámites, pasando frío, y nos vimos en la necesidad de preguntarnos qué contención podríamos darle. Pensamos en algo calentito por el frío que ha arrancado a hacer», describió Sebastián Llanos, uno de los voluntarios.
Los chicos integran la asociación «Amistad Solidaria» que desde hace tres meses visitan comedores y merenderos barriales, escuelas rurales y llevan actividades recreativas a los centros de discapacitados y a las residencias de adultos mayores.

LEÉR MÁS  El Gobierno incorporó nuevos profesionales al sistema de salud pública de todo San Luis

Luego de un exhaustivo estudio previo de las fechas y lugares con más afluencia de gente, llegaron ayer hasta el banco de la calle Buenos Aires, donde frecuentemente hay personas de edad avanzada esperando por cobrar su jubilación o hacer algún trámite particular. Como la atención no es demasiado eficiente y demora varias horas, los más madrugadores asisten a partir de las 4 para que los atiendan rápido, aunque la entidad abre recién a las 8.

«Decidimos ir allí primero porque hay mayor demanda: llegan temprano con banquetas y abrigados con ponchos. La mayoría es gente grande, aunque a veces van los familiares más jóvenes a guardarles lugar. Después fuimos a Anses y como la gente estaba adentro, las autoridades nos dejaron pasar y luego partimos al Centro Cívico», contó Llanos.

Las bajas temperaturas no se sintieron tanto con los catorce termos de café y té más los bizcochos, rasquetas, cremonas y bizcochuelo casero que el grupo cargó en táper para entregar a la gente. Una panadería les donó las cosas saladas, mientras que otras personas particulares les aportaron las bebidas calientes.

«Quedaron agradecidos, primero nos preguntaban si cobrábamos pero se pusieron contentos cuando le dijimos que era gratis. Nos dieron una buena respuesta, una sonrisa y nos agradecieron, lo que nos hizo sentir muy bien. Hoy (por ayer) era una prueba piloto para ver la reacción y la cantidad de gente, al salirnos bien, pensamos hacerlo de nuevo. A pesar de que tuvimos mucha repercusión, uno lo hace a pulmón, no para las cámaras. Pero es bueno transmitirlo para que la iniciativa se contagie. En la ciudad hay muchas personas solidarias, sólo hay  despertarlas y esperar que tomen coraje», sostuvo el joven.

LEÉR MÁS  La emisora que refleja el día a día del Plan Solidario, Imperio

Durante el resto del día, las fotos de los rostros alegres tras el cálido gesto conquistaron las redes sociales. Fueron los chicos de «Amistad Solidaria» los que terminaron por adueñarse de la cruda mañana para transformarla en un nuevo despertar, más alegre y digno de imitar.