TREMENDO. Una pareja mantenía encerrado, atado y amordazado a su hijo

El chico, de 7 años, estaba atado con una cadena de perro. Vecinos que lo escucharon gemir llamaron a la Policía.

Quien descubrió lo que pasaba fue un vecino de 14 años que ayer a la siesta escuchó gemidos en la casa de su vecinito. Como el joven ya sospechaba de la situación les avisó a sus padres y ellos resolvieron llamar a la Policía. Cuando los efectivos abrieron la vivienda, el chiquito estaba solito, había logrado sacarse la cinta transparente con la que le habían tapado la boca, y la tenía colgada en el cuello. Con el mismo tipo de cinta le habían atado las manos, hacia adelante. Y tenía una cadena a la altura de las rodillas”, que le sujetaba las piernas. Tras una inspección y allanamiento en la propiedad de la que rescataron al nene, sus padres quedaron detenidos.

Según los investigadores, la mujer lo dejó cerca de las 13:30, para irse con dos hijas más chicas al trueque de la avenida Lafinur, a vender elementos. Los vecinos aseguraron que era habitual que se fuera a vender o que saliera sólo con las chiquitas, por lo que suponen que lo dejaba confinado en la casa.

La pareja, de alrededor de 40 años, está imputada por privación ilegítima de la libertad, agravada por el vínculo, le informó a este medio la jueza Penal Nº 3 de San Luis, Virginia Palacios, al salir del domicilio allanado, anoche cerca de las 21:30. Ella coordinó la inspección de modo personal.

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La vivienda es parte de un inquilinato ubicado en Belgrano 1642, en la vereda norte, unos 30 metros al oeste de la avenida Lafinur, y frente al costado de la escuela Misiones. Allí, hasta ayer, vivían la pareja, el niño maltratado, y dos hermanitas, “que deben tener unos 6 y 5 años”, estimó una vecina.

“El nene va a la escuela –contó la mujer–. Pero llegaba y lo metían adentro. Casi no salía a jugar. El trato que tenían sus padres hacia él era muy diferente al que tenían con las nenas. Ellas estaban siempre bien arregladitas, tenían el último juguete que salía de Barbie, por ejemplo, andaban siempre con su mamá. Es inexplicable por qué los padres eran así con él”.

Según supuso una fuente al cierre de la edición, la Justicia de Familia y Menores realizaría las indagaciones para establecer si algún familiar directo podía hacerse cargo de los chicos. En caso de no ser así, lo habitual es darle intervención al programa Familia Solidaria.

La casa es pequeña: tiene una cocina-comedor, una habitación –en la que aparentemente dormían todos, distribuidos en una cama matrimonial, una cama de una plaza y una cucheta– y el baño. “El nene estaba en la parte del ante baño”, referenció R.

“Hay una ventana con rejas, toda tapada con cajas superpuestas. Casi del ras del techo colgaba una soga, que estaba unida a la correa de perro a la que estaba sujeto el chiquito”, detalló alguien que participó de la inspección.

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Cuando llegó la Policía, comprobaron que la puerta de la vivienda estaba cerrada, en efecto. “El dueño del inquilinato vino y facilitó que entráramos”, dijo el subjefe de la Comisaría 4ª, subcomisario Gerardo Contreras, que investiga el caso.

“Es decir, en la inspección logramos establecer que estaba encerrado, y que no tenía posibilidades de salir”, señaló otra fuente.

En la vivienda secuestraron cinta de embalar, una cadena de perro y documentación que acredita el vínculo entre la pareja detenida y el chico, dijo Contreras. La Policía también ha establecido que los tres niños que vivían con los arrestados son hijos de ambos. “Ella tiene dos chicos más grandes, que no están con ella”, confió una fuente. Familiares de la mujer se habrían hecho cargo de esos hijos.

Fuente ED