Tres detenidos por merodear la cárcel de Pampa de las Salinas

Un puestero contó que quisieron meterse a la fuerza al campo que cuida, pegado al penal. Creen que realizaban tareas de inteligencia.

No llevaban armas ni drogas, y el auto en el que circulaban tiene todos los papeles en regla. Pero hubo dos detalles que pusieron en alerta a la Policía puntana: los tres sospechosos tienen antecedentes penales por delitos graves, uno por liderar el motín en el penal cordobés de San Martín en 2005 y, curiosamente, quisieron ingresar por la fuerza a un campo lindante al Complejo Penitenciario 2 Pampa de las Salinas, la cárcel de máxima seguridad de San Luis. Ante las sospechas de que pudieron estar realizando tareas de inteligencia, el jefe de Unidad Regional IV (UR IV) ordenó que quedaran demorados por averiguación de antecedentes en la Comisaría Distrito 15 de Quines mientras averiguan si tienen algún pedido de captura o medida judicial pendiente.

Todo comenzó cerca de las 20, cuando el puestero de un campo de La Botija se acercó al Destacamento Policial 17, junto a la cárcel, para decir que tres hombres habían querido meterse al predio que custodia. Según refirió, los sospechosos, que se manejaban en un auto oscuro, quisieron romper el candado de la tranquera de ingreso, pero como la casa que ocupa está cerca logró oírlos y ponerlos en fuga.

“Hizo un disparo al aire con un rifle como advertencia, y cuando se aseguró que se habían marchado, se cruzó a avisarle a la Policía. Además de las características del auto dio algunas de las personas. Dijo que uno era gordo y que tenía un tatuaje en la mano, dato muy característico”, confió el jefe de la UR IV, comisario inspector Gustavo Ríos.

Desde el destacamento se comunicaron con la Comisaría Distrito 14 de San Francisco, de quien depende, y desde allí se irradió un alerta con las características del vehículo al resto de las seccionales de la zona. Cerca de las 21:30, efectivos de Destacamento Limítrofe Nº 3 Lafinur detuvieron la marcha de un Chevrolet Ónix negro con tres ocupantes, uno de ellos con un tatuaje del Gauchito Gil que le llega hasta la muñeca.

La Policía Caminera los identificó como Carlos Jesús Peralta, de 40 años, Omar Darío López, de 41, y Jorge Luis Montivero, de 40. “Los tres son pesos pesados”, refirió Ríos, y sin exagerar, porque tienen antecedentes por homicidio, robo, robo calificado y privación ilegítima de la libertad entre otros.

De los tres, sin dudas el más sobresaliente es Montivero, que en 2008 fue condenado por la Cámara 7ª del Crimen de Córdoba a 16 años de cárcel por liderar el sangriento motín en el penal de San Martín, el 10 de febrero de 2005.

La revuelta se cobró la vida de cinco reclusos, dos guardias y un policía. Según surgió de la investigación y el debate oral, Montivero fue uno de los reclusos que actuó armado en los techos de la penitenciaría y tomó rehenes, lo que le valió la pena más alta de los internos que fueron juzgados.

Ríos comentó que la defensa de Montivero interpuso un recurso de apelación del fallo y obtuvo la libertad en 2015. Hasta anoche, ninguna provincia había remitido pedidos de captura o medidas judiciales pendientes contra él o sus compañeros. “En San Luis no cometieron ningún delito porque finalmente no lograron invadir la propiedad privada y tampoco alcanzaron a romper el candado”, explicó el jefe policial, por lo que, si no surgía nada de último momento, la Policía iba a liberarlos pasadas las 21:30.

Informalmente, los tres demorados les dijeron a los investigadores que regresaban de un paseo por San Juan hacia sus hogares, en Córdoba. El Chevrolet pertenece a una hija de López, que contaba con toda la documentación y el permiso para manejar el vehículo.

La pregunta es “¿qué estaba haciendo cerca de la penitenciaría? Dicen que iban de paseo, pero tuvieron que desviarse para llegar al campo del puestero ¿Por qué?”, se cuestionó Ríos, que aclaró que hasta ayer, el puestero no había hecho denuncia formal por la extraña situación que vivió.