No docentes y estudiantes se enfrentan por la toma del Rectorado de la UNSL

Más de 200 trabajadores de la casa de estudios decidieron tomar la explanada del Rectorado ante la falta de diálogo con el grupo estudiantil que ocupa el edificio. También acordaron suspender la atención en el comedor universitario, en Dospu, en los gimnasios y los polideportivos universitarios.

La crisis en la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) sigue profundizándose y hoy tuvo un nuevo capítulo. Esta mañana, más de 200 trabajadores no docentes se reunieron en la explanada del Rectorado, tomado desde la semana pasada por un grupo autodenominado “Asamblea permanente de la toma”, para tratar de dialogar con los estudiantes que llevan adelante la medida de fuerza y explicarles los perjuicios que les produce que les impidan el acceso al edificio. Tras algunos momentos de tensión, y de que alumnos denunciaran un intento violento de sacarlos del ingreso a la casa de estudios, los no docentes acordaron tomar el acceso principal del edificio y suspender indefinidamente la atención en el comedor, en Dospu, en los gimnasios y los polideportivos universitarios.

LEÉR MÁS  “Hoy se cumplen tres años de gestión Rodriguez Saá, se invirtieron más de $12 mil millones en obras”

Según adujeron los no docentes, lo único que buscaron con la reunión fue tratar de explicarles a los estudiantes cómo afecta la toma del edificio a las 3000 familias que dependen de ellos, que debieron cobrar el sueldo entre el jueves y el sábado pasado y que aún no perciben los haberes porque quienes los liquidan fueron impedidos del ingreso a sus puestos de trabajo.

Pero eso se solucionó esta mañana tras un acuerdo que se gestó el fin de semana.

Minutos antes de las 8, veinticinco trabajadores del área administrativa de la secretaría de Hacienda, elegidos por miembros de la “Asamblea permanente de la toma”, esperaron en la puerta del edificio para entrar a sus oficinas y comenzar con las liquidaciones de este mes, un trabajo que estiman, tardará diez días pero les permitiría cobrar a mediados de la semana que viene.

Para cumplir con esa meta, los elegidos, que fueron escoltados a sus puestos de trabajo por estudiantes, trabajarán de corrido de 8 a 20.

Pero la tensión no tardó en llegar, cuando algunos no docentes intentaron abrir las puertas de vidrio que los separaban de los estudiantes. Momentos después, los trabajadores de la UNSL participaron de una asamblea y acordaron elegir a ocho mujeres, una en representación de cada facultad, para que accedieran a hablar con miembros de la “Asamblea permanente”, que se negaron a recibirlos aduciendo temer que el resto de los no docentes, que los superaban ampliamente en número, ingresaran por la fuerza.

LEÉR MÁS  El PRO de San Luis encaminado directamente hacia un punto de quiebre

Ante la negativa, en una segunda asamblea, los empleados universitarios acordaron suspender indefinidamente las actividades en el comedor, en la mutual, en los gimnasios y en los polideportivos, aunque aclararon que la disposición no es un paro, si no una medida necesaria por la falta de recursos económicos para asistir a sus puestos de trabajo.

Luego los participantes de la asamblea acordaron dividirse y formar comisiones para no abandonar la explanada del Rectorado en apoyo a los 25 trabajadores que se encuentran dentro del edificio liquidando los haberes de agosto.

Deja un comentario