Nacieron trillizos en la Clínica Cerhu

Por partida triple: nacieron trillizos en la Clínica Cerhu. La pareja, que ya tenía una hija, recurrió a un tratamiento de fertilización asistida. El parto fue a través de una cesárea programada.

“A partir de ahora todos los lugares en la mesa estarán ocupados”, dijo emocionado Jorge Aranda (42), quien fue papá de trillizos junto a Betiana Zapata (35), este martes en la clínica y maternidad Cerhu, ubicada en calle Maipú entre Pedernera y Lavalle. La pareja recurrió a un tratamiento de fertilización asistida para agrandar la familia y traer al mundo a Ignacio, Isaac e Isabella, que nacieron a través de una cesárea programada con siete meses de gestación.

El segundo piso de la clínica estaba revolucionado, había llegado el momento tan esperado. Después de estar un mes internada Betiana, daría a luz. El primer llanto se escuchó a las 10:40 era Ignacio, que pesó dos kilos doscientos. Todavía quedaba trabajo por hacer. Pasado los diez minutos Isaac, de dos kilos noventa ya estaba con su mamá. La pequeña de la familia pedía pista y quería estar junto a sus hermanos, así fue que Isabella, con más de dos kilos se acomodó y salió al mundo.

Aunque Jorge ya tiene una hija de 12 años, junto a su mujer decidieron ampliar la familia. El camino que transitó la pareja no fue fácil. En el medio perdieron un embarazo. Así y todo no se dieron por vencidos y empezaron a investigar sobre el tratamiento. “Realmente fue un gran signo de pregunta para nosotros el no poder tener un hijo. Pero elegimos luchar y seguir para adelante, no nos dimos por vencidos”, comentó el papá con ojos vidriosos al recordar cómo fue el proceso para llegar a donde están hoy.

LEÉR MÁS  Fuerte operativo de ¨Control y Prevención¨

Un poco exhausto pero feliz, señaló que en el primer intento su mujer quedó embarazada. “El doctor Carlos Ahumada, fue el encargado de acompañarnos en este proceso. El tratamiento fue acá y en Mendoza”, explicó, mientras esperaba atento al llamado de neonatología para ver a sus hijos.

Sentado en el sillón, ubicado al lado de la puerta número cuatro, que era la habitación en donde estaba su familia, Jorge recordó una anécdota. “Una noche me desperté y le dije a mi mujer que iban a ser tres. Ella me miró sorprendida, se rió y me dijo que eso no sucedería. Los resultados están a la vista, no estaba equivocado con lo que soñé”, precisó.

En el momento que recibieron la noticia de que eran trillizos, los médicos les advirtieron que debían extremar los cuidados, ya que el embarazo era de riesgo. “De los tres uno podía desprenderse. Teníamos que ser cautelosos. A partir del tercer mes mi mujer tuvo que hacer reposo”, aseguró Jorge, con la voz entrecortada.

Además destacó que por su trabajo como maquinista vial, en varias ocasiones tuvo que ausentarse de su hogar. “No es fácil cuando tenés que irte y dejar a tu mujer en ese estado. Lamentablemente mi labor está afuera de la provincia”, indicó. “Trabajo treinta días y siete tengo franco. Cada vez que me iba me angustiaba, pero sabía que lo tenía que hacer”, agregó.

LEÉR MÁS  Fuerte operativo de ¨Control y Prevención¨

“Betiana es de contextura chica y los bebés no tenían espacio, se movían para todos lados y hacían presión. Desde hace un mes que está en el Cerhu porque tuvo contracciones. El médico opto por internarla porque no querían correr ningún riesgo. Hasta las enfermeras estaban ansiosas por verlos”, explicó.

En el piso dos se vivía una fiesta, la familia Aranda se agrandó. Tías, hermanas, abuelos, nadie se quiso perder la posibilidad de conocer a los nuevos integrantes. “No pude entrar al parto porque fue cesárea programada, pero los esperé afuera. Los minutos se hicieron eternos, no pasaban más. Finalmente a las 10:40 escuché el primer llanto y me quedé tranquilo”, aseguró.

Milagros, la hija más grande de Jorge, llegó agitada y con una seña le dijo a su papá que lo esperaban en neonatología. Al final de un lago pasillo una puerta se abrió y la enfermera le dio paso. Después de tanto esperar se podría juntar con Ignacio, Isaac e Isabella.

Fuente y fotos: ElDiariodelarepública

Deja un comentario