Macri terminará su mandato sin cumplir promesas económicas

Bajar la inflación a un dígito, eliminar el impuesto a las Ganancias y reducir la presión tributaria fueron las principales promesas.

Bajar la inflación a un dígito en cuatro años, eliminar el impuesto a las Ganancias para los asalariados y reducir la presión tributaria fueron en 2015 las principales promesas económicas de campaña de Mauricio Macri, quien terminará su mandato en 2019 sin haber cumplido.

Ya no hay margen de tiempo ni espalda política para para alcanzar al menos uno de esos objetivos. Sólo la inflación aminorará la marcha, pero quedará casi en el mismo nivel en el que la dejó el kirchnerismo hace tres años, en torno al 26,9%.

Crear empleos de calidad era otra de las promesas. Pero el universo de trabajadores asalariados privados cayó de 6.277.200 a 6.185.900 en estos tres años. En paralelo, se disparó la cantidad de monotributistas.

El economista y exdirector del Banco Central Mario Blejer afirmó que “al terminar el mandato de Macri, el PBI argentino será más chico que el de 2015”. Sus estimaciones indican que la reducción de la economía será del 3,2% del PBI.

Licuación
Hubo una licuación como no había desde la mega crisis de 2001-2002. El sueldo bruto promedio de la economía argentina hoy es de $ 33.154,28, equivalente a 865,64 dólares. Al asumir Macri, era de $ 15.800,97, unos 1.628 dólares.

Incluso si la cuenta se realiza contra el denominado dólar blue que por entonces estaba en $ 14, hubo una caída real del 23% para el sueldo promedio. A su vez, el salario mínimo era de $ 6.060, unos 624 dólares, y actualmente se ubica en 295 dólares.

Gasto social
Ante el crecimiento de la pobreza, Macri cumplió con extender la Asignación Universal por Hijo e incluir a los hijos de monotributistas. También impulsó la “reparación histórica para los jubilados”, aunque ha tenido un impacto menor en la calidad de vida del sector pasivo.

El endeudamiento fue la carta jugada por Cambiemos para ir corrigiendo los desequilibrios macroeconómicos heredados del kirchnerismo. Esa debilidad en el frente externo fue la que convirtió a la Argentina en el país emergente que más devaluó su moneda este año.

Comentarios