Las investigaciones que más complican a Donald Trump

El mandatario norteamericano tiene dos causas muy fuertes en su contra que hacen peligrar su gestión.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, está implicado en investigaciones criminales en Washington y Nueva York que complican cada vez más su gestión.

El fiscal especial Robert Mueller indaga si hubo coordinación entre la campaña de Trump y la injerencia rusa y si el presidente obstruyó la investigación.

Trump también aparece como figura central en otro caso en Nueva York, donde los fiscales lo han implicado en un crimen. Dicen que Trump ordenó a su entonces abogado personal Michael Cohen que pagara sobornos a dos mujeres para acallar posibles escándalos sexuales durante la campaña.

Pruebas y sospechas
La campaña de desinformación rusa a través de las redes sociales durante la elección presidencial de 2016 fue mucho más vasta de lo que se pensaba, de acuerdo con dos informes que la Comisión de Inteligencia del Senado adelantó ayer y presentará la semana que viene.

Según los informes, fábricas de mensajes abusivos (llamados troles) se lanzaron a desalentar el voto de los afroamericanos y «borronear los límites entre la realidad y la ficción» como parte de la táctica de Moscú para ayudar a elegir a Trump en 2016. Y la campaña no finalizó cuando asumió Trump: esas fábricas siguen acicateando las pasiones raciales y políticas en momentos de gran discordia en Estados Unidos.

La pregunta es si hubo colusion entre la campaña de Trump y Rusia. No hay pruebas contundentes relativas a la colusión con Rusia. Pero las pruebas existentes revelan que muchos socios de Trump tuvieron contactos con Rusia durante la campaña presidencial de 2016 y la transición a la nueva presidencia, y que varios de ellos mintieron acerca de sus comunicaciones.

También existen pruebas de que algunos en la órbita de Trump hablaban de una posible filtración de correos electrónicos por WikiLeaks antes de que sucediera. Agencias de inteligencia y Mueller dijeron que Rusia fue la fuente del material hackeado por WikiLeaks durante la campaña que perjudicó la candidatura de Hillary Clinton.

Otra pregunta que se impone es si hubo obstrucción a la Justicia. Es una de los interrogantes sin respuesta que investiga Mueller. Se indaga en episodios cruciales, como el despido del director del FBI James Comey, y la furia de Trump cuando el entonces secretario de Justicia Jeff Sessions se recusó de la investigación.

¿Caza de brujas?
¿Y qué dice Trump acerca de estas investigaciones? El presidente de Estados Unidos ha calificado varias veces a la investigación de Mueller de «caza de brujas» e insiste en que «no hubo colusión» con Rusia.

También dice que su ahora exabogado Michael Cohen mintió con tal de que su condena en Nueva York fuera más leve de lo que de otro modo le correspondería.

Redes y marketing a favor del candidato republicano
Rusia usó “todas las grandes redes sociales” para influir en las elecciones de 2016 a favor del Partido Republicano “y específicamente de Donald Trump”, sostiene un informe adelantado ayer por medios internacionales que será presentado esta semana por el Senado. El reporte señala que Rusia no sólo recurrió a Facebook, Instagram y Twitter para viralizar propaganda política, como se suponía, también utilizó YouTube, Tumblr, PayPal y Google+, informó la cadena británica BBC.

En estos canales, sobre los que no habían profundizado las investigaciones en torno a la llamada “interferencia rusa”, Moscú adaptó técnicas de marketing digital para llegar a audiencias específicas. Los resultados de la investigación realizada por el Proyecto de Investigación Computacional de la Universidad de Oxford y la firma de análisis Graphika sobre la base de millones de posteos será presentada esta semana por el Senado de los Estados Unidos.

“Lo que está claro es que todos los mensajes buscaban claramente beneficiar al Partido Republicano, y específicamente a Donald Trump”, señala el informe.

“Trump se menciona principalmente en las campañas dirigidas a los conservadores y los votantes de derecha” con mensajes que “alentaron a estos grupos a apoyar su campaña”, mientras que a los grupos que podrían desafiar a Trump “se les proporcionó un mensaje que buscaba confundir, distraer y finalmente disuadir a los miembros de votar”, indica el texto.

Hubo esfuerzos para socavar el poder de voto de los ciudadanos afroamericanos de tendencia izquierdista, al difundir información errónea sobre las elecciones.

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