Minería en San Francisco: vecinos continúan alertando sobre el problema ecológico

Desmienten un “tratado de paz comunitaria” que según la empresa Latin Resources, se firmó con los lugareños para explotar la zona. Apuntan contra el Gobierno por permitir el avance de la compañía.

La concesión para la extracción de litio que posee la compañía australiana Latin Resources, preocupa a vecinos de la zona de San Francisco y el Río Juan Gómez, dado que los trabajos en la mina Géminis (ubicada a 8 kilómetros de la localidad) podrían dañar el ecosistema y fundamentalmente el agua, perjudicando así no sólo a los lugareños sino a los habitantes de localidades como Quines, Leandro Alem, La Carolina, entre otras.

Según consta en el sitio web oficial de la empresa, se firmó un acuerdo vinculante que les permite un pase directo al 100% de la propiedad de la mina (doce hectáreas fraccionadas en cuatro) y a su vez la concesión de exploración de la zona de Don Gregorio (338 hectáreas), donde hay cerca de un millón de toneladas de litio en roca en su estado más puro.

Este mineral es muy valorizado por las empresas mineras dada su multiplicidad de aplicaciones, pero últimamente se explota desde la perspectiva energética. En este sentido la existencia de una fuente de recursos millonarios bajo el suelo de San Francisco, provoca que la empresa avance en su objetivo, más allá de los reclamos y aspectos legales.

Un tratado nunca firmado

La compañía publicó en su sitio web un documento sobre un acuerdo establecido con los vecinos de la zona en el que “se declara el interés de la comunidad para participar y apoyar activamente el desarrollo de una industria minera local sustentable, basada en los conocidas Géminis y Don Gregorio, pertenecientes a Latin Resources”.

Esta medida es un paso relevante para el fin último de la empresa, convertirse en la principal productora de litio. En la plataforma digital aseguraron que desarrollarán “una industria ambientalmente amigable y económicamente sustentable, abarcando la extracción, procesamiento, producción y la potencial manufacturación de baterías”.

Según se detalló, todos los pasos necesarios para la materialización se están gestando, aun cuando viola una ordenanza aprobada el 20 de septiembre del 2017 que establece la prohibición de la actividad minera, almacenamiento y transporte de sustancias contaminantes.

En este sentido el tratado social y ambiental le otorga un paso más para proseguir con los trámites que culminarían con la firma del memorándum de entendimiento a favor de la empresa, dándole así luz verde para desarrollar la explotación.

Además la firma australiana asegura que están analizando una ruta de acceso desde La Carolina, que implicaría una importante inversión. Para presupuestar el mega proyecto ya se han contactado con varios contratistas de maquinaria; lo cual evidencia que la presencia de Latin Resorces en la provincia, es un hecho.

Por otro lado también se dieron concesiones de exploración referido a pegmatitas diseminadas en La Estanzuela, María del Huerto y El Trapiche, que se suman a las más de 120 mil hectáreas comprendidas desde La Carolina, pasando por La Toma, Concarán, Merlo, Tilisarao, Carpintería, Leandro Alem, San Francisco y Quines, para la búsqueda de minerales.

LEÉR MÁS  Estuvimos con Dalia Gutmann, que hoy presenta su unipersonal en San Luis

La gente de San Francisco advierte que dicho tratado no se efectivizó. El vecino autoconvocado Carlos Camargo sostuvo en diálogo que han salido a “desmentir fuertemente” el documento y que esto se vio representado por el Concejo Deliberante, que en una de sus últimas sesiones del año “negó enfáticamente” el acuerdo.

“Esto está avanzando, nosotros sabemos que hay ciertas demoras porque (la secretaría de) Medio Ambiente sabe que estamos resistiendo este proyecto”, expresó.

“El Gobierno va a tener que trabajar muy fino para que esto no sea tan grosero; de hecho se ha caracterizado por otorgar permisos ambientales de manera absolutamente irregular si se tienen en cuenta las normativas vigentes. Miran para otro lado porque responden a los intereses económicos de las multinacionales que avanzan a espaldas de la gente”, manifestó.

Géminis, la mina preciada del litio

mina

La actividad de la región comenzó en la década de 1930 y continuó hasta 1959, desde entonces se trabajó esporádicamente. El último trabajo registrado corresponde a una pequeña grieta al sur de las operaciones, donde las tareas subterráneas consisten en accesos a una serie de túneles que varían en longitud.

Este segmento llamado Cantera Grande posee 6 metros de largo, 2,8 de ancho y 2,5 de alto. La entrada principal llamada Poniente Labors posee 70 metros de túneles con una cámara de entrada de 5 por 7,6 metros, lo que infiere que la actividad fue a pequeña escala, con una producción de entre 5 y 10 toneladas de espuodemo por mes.

En una observación del devenir minero en la zona, Latin Resources se interesó en las plantas existentes para evitar las burocracias que suelen darse en los procesos de aprobación para una nueva planta, materializando así un importante ahorro.

Contra viento y marea; las acciones de los vecinos para frenar el avance de la empresa

vecinos

Hace varios años que desarrollan asambleas para gestionar reclamos. Los primeros fueron en 2015, cuando Oscar Olmos y Teresa Roldán anteriores denunciantes concesionarios de Géminis, comenzaron los trabajos de exploración y apertura de caminos en las coordenadas 32º 38’ 55’S-66º 04’ 12” W.

Desde 2017, con una ordenanza municipal aprobada para la protección del medioambiente, salieron a reclamar por las novedades nacionales replicadas por medios como Agencia Télam, que adelantaban las proyecciones de la compañía.

Para este año mantuvieron reuniones con referentes de Minería, pero les negaron información.

En ese sentido se mantienen en estado de asamblea permanente y convocan a encuentros semanales en los que diagraman acciones conjuntas.

“Estoy en condiciones de decir que Géminis ya es de Latin Resources, que ha pagado migajas a los anteriores denunciantes que al no contar con la capacidad económica necesaria para la explotación, vendieron la concesión a la multinacional”, indicó Camargo.

Por ello los autoconvocados están generando concientizaciones. “Hay gente que dice que no hay fuentes de trabajo y que esta empresa traerá adelanto, o que invertirán recursos en las instituciones, para desmitificar eso hay que hacer muchísimo trabajo de hormiga, militancia, folletería; algunos medios son reticentes a recibirnos, no es una tarea muy fácil”, aseguró.

Además convocan periódicamente a especialistas en áreas relacionadas a la situación para que expliquen la importancia del cuidado del medio ambiente y el peligro de la minería: “Hace 15 días hubo una charla de un geólogo de reconocida trayectoria, también recibimos la ayuda de médicos, especialistas en toxicología; otros nos ayudan a concretar análisis de calidad del agua y estudiar como cambiarían los resultados en el caso de la explotación”.

LEÉR MÁS  Quedó inaugurada la muestra colectiva de arte en la EDIRO

El silencio del Gobierno

Los vecinos quieren una explicación, necesitan saber qué va a pasar con la mina, cómo serán los procesos de explotación, cuál es el plan ambiental, qué sucederá con el entorno de las sierras centrales y fundamentalmente con el agua.

vecinos-3

A pesar de pedir audiencias y de haber mantenido encuentros con funcionarios de Minería, no hay respuestas.

“Hasta ahora están violando una ley local. Pero esto va más allá de las mentiras, esto causa un impacto, molestia, ansiedad (…) San Francisco se ha tornado una zona de atracción por la belleza de sus sierras y ríos, hay un dique que es visitado por turistas, ¿qué pasaría si se instala un emprendimiento de estas características? Sería un caos ambiental terrible, y se tornaría un pueblo fantasma”, expresó.

Por estas conjeturas precisan un diálogo concreto con los funcionarios respectivos para, al menos, conocer los avances de modo oficial.

“No nos han dado respuestas, hemos solicitado en cinco oportunidades audiencias con el gobernador Alberto Rodríguez Saá, inclusive ahora estamos solicitando una audiencia con (Natalia) Spinuzza. Hemos intentado hablar con Sergio Freixes en su momento cuando estaba el ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción; pero no tenemos nada. Nos están negando el derecho constitucional de acceso a la información y es gravísimo”.

La única expresión, de alguna manera, fue el año pasado cuando la Universidad de La Punta ofreció una disertación del especialista Bruno Fornillo (doctor en Ciencias Sociales por la UBA y en Geopolítica por la Universidad de París 8), donde asistieron unas 300 personas, mayoritariamente estudiantes.

Brunillo se refirió al litio como “una revolución energética” y aseguró estar “muy entusiasmado” con el interés de las empresas por la provincia.

“Este profesor contratado por la ULP dijo maravillas del litio, cuando le dijimos que no había hablado nada del medio ambiente no hubo respuestas, se había convocado para la bonanza del litio. Sabemos que es un mineral que suplanta al petróleo y se plantea como energía alternativa, pero justamente son cuestiones que se promueven para convencer a la población”.

El mensaje de los vecinos

Camargo reflexionó sobre el conflicto y aseguró que la extracción de litio es un proyecto que “solamente puede traer destrucción del medio ambiente y en consecuencia la muerte de nichos ecológicos, ocasionar un perjuicio inconmensurable en las sierras centrales y al agua”.

Además remarcó que el procedimiento de trabajo no se efectuará a la vieja usanza, con picos y palas, sino que se proyecta a modo de minería a cielo abierto donde las voladuras a gran escala serán comparables con las perforaciones que se dan en Australia, con pozos de más de 400 metros de profundidad.
Elchorrillero
Comentarios