Las enfermeras del Policlínico permiten sumar más donantes

Las capacitaron para que todas las áreas den aviso ante casos potenciales, que antes podían pasar desapercibidos.

Gracias a la aplicación del Programa Comunicación que llevaron adelante los integrantes del Centro Único Coordinador de Ablación e Implante (Cucai), que permitió capacitar a todas las dependencias del Hospital San Luis, este año se pudieron sumar nueve donantes de órganos y tejidos. Según explicó la médica responsable del Cucai San Luis, Eugenia García, “esto lo aplicamos después de constatar que el 85 por ciento de los pacientes que fallecen en este hospital lo hacen en tres servicios: Terapia Intensiva, Clínica Médica y en el Shock Room de la guardia. Por eso empezamos a capacitar a todo el personal de esos departamentos para explicarles que todo operativo de donación se inicia cuando existe un potencial donante. Y para eso se necesita que alguna persona comunique el fallecimiento del paciente apenas sucede”.

García señaló que su equipo solo se entera de aquellas defunciones que suceden en la Terapia Intensiva, “porque es donde nosotros trabajamos de manera permanente. Pero del resto de los servicios no nos enteramos. Y la verdad es que hoy no podemos cubrir con este equipo todo el Policlínico y el de Villa Mercedes durante todo el año, las 24 horas”. A pesar de esto, confirmó que en 2018 en la Terapia detectaron 47 potenciales donantes, de los cuales dos constaban con negativas familiares, y solo a 11 de ellos se les pudo realizar la ablación de algún órgano o tejido.

La especialista detalló que también tomaron esta decisión “porque como en todo el hospital se producen defunciones, es posible que muchos de ellos hayan indicado su decisión de donar y no se le estaba respetando su voluntad”.

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Después de aplicar este Programa, en lo que va del año se comunicaron 132 fallecimientos en todo el hospital fuera de la Terapia Intensiva. “Por estadística nosotros sabemos que el 10 por ciento de esas comunicaciones tienen que ser posibles donantes, y efectivamente conseguimos hasta el 20 de diciembre nueve pacientes que donaron. Y como todavía no terminó el año tenemos posibilidades de sumar algunos más”, afirmó.

Las capacitaciones comenzaron en febrero y según García “el resultado obtenido fue un excelente trabajo de los enfermeros y enfermeras, porque apenas conocen la novedad la comunican a un número de celular que tiene el médico terapista de guardia. Así logramos que se procuren tejidos (córneas) en servicios donde nunca antes lo habíamos hecho, como por ejemplo Clínica Médica. Allí se generaron dos donantes que hicieron que otras cuatro personas de San Luis pudieran recibir sus córneas y salieran de lista de espera”.

Los servicios que tomaron parte de las capacitaciones fueron: Clínica Médica de mujeres y varones, el nuevo servicio de Clínica que está en el Centro de Rehabilitación, personal de la Guardia, de Terapia Intensiva, de Cirugía, Anatomía Patológica y la morgue. “Cuando se lo presentamos al director del Hospital, Leonel Anello, le dijimos que esta debe ser una actividad asistencial más dentro del hospital, no médica. Porque cuando ingresa una persona con neumonía, la enfermera sabe lo que tiene que hacer. Y esto tiene que ser igual. Si fallece alguien en el hospital hay que pensar que puede ser un posible donante. Y como es un centro que tiene la característica de ser donante, es importante que todos los servicios puedan ser generadores de donaciones. Recién ahora logramos que todos participen”, contó la médica terapista.

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El sistema es muy sencillo: a través de un mensaje de WhatsApp el personal de enfermería informa el fallecimiento de una persona y en qué habitación está. A partir de ahí los médicos del Cucai se encargan de buscar su historia clínica y constatar si figura como donante. Luego contactan a los familiares y realizan el proceso para concretar la ablación de sus órganos, “siempre y cuando no haya dejado por escrito su negativa”, aclaró García; quien aprovechó para destacar que a partir de agosto, luego de la sanción de la Ley Justina, “todos los ciudadanos somos donantes de órganos si no dejamos en vida asentada nuestra negativa a donarlos”. Aunque explicó que no todos los fallecidos que son comunicados pueden donar “porque a veces su estado no lo permite y está contraindicado por el médico que lo trató”.

Anticipó que para el año que viene el desafío es poner en marcha este mismo sistema en el hospital «Juan Domingo Perón» de Villa Mercedes.