Ramiro Corvalán sumó experiencia en el Dakar 2019

El villamercedino finalizó por primera vez el rally raid más duro del planeta. Lo hizo junto al puntano Omar Gándara, dentro de la categoría Open 3 con un UTV (vehículo utilitario).

Fue una edición realmente complicada. Al ver la cantidad de abandonos que hubo te das cuenta. Yo me esperaba un Dakar ciento por ciento de dunas y me sorprendió. De hecho, casi un cuarenta por ciento fue en caminos con muchas piedras y fesh-fesh (polvo)”, comenta el villamercedino Ramiro Corvalán a El Diario, recientemente arribado de lo que fue su segunda experiencia dakariana, la primera en finalizar en la categoría Open 3, donde participaban los UTV (vehículos utilitarios) estándar.

Ramiro, formó binomio en la aventura peruana (se corrió íntegramente en el país incaico) con el experimentado piloto puntano Omar Gándara, radicado hace varios años en Mar del Plata, ocupando el séptimo lugar en su divisional y la posición 44º en el clasificador general de autos, con un tiempo final de 75 horas, 45 minutos y 58 segundos; a 41 horas, 7 minutos y 44 segundos del qatarí Nasser Al-Attiyah, ganador de la prueba principal con una Toyota Hilux 4×4 del Gazoo Racing SA.

“El vehículo se comportó bien, lo cuidamos muchísimo porque si bien es noble es frágil a la vez. En cuanto a la carrera llevamos a conciencia las etapas, yendo de menor a mayor. Arrancamos despacio y día a día íbamos notando el incremento en las posiciones; menos el último día donde le dije a Omar que por la diferencia de tiempo que traíamos no nos ganaba nadie ni pasábamos tampoco a otros pilotos, así que fuimos tranquilos hasta la llegada”, señaló.

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En la pasada edición, que fue su debut en el rally más duro del mundo, Ramiro debió abandonar en Salta. En esa oportunidad el villamercedino había largado entre las camionetas con el tucumano Ricardo Neme, y por una lesión en la décima vértebra dio un paso al costado. “Terminé de diez gracias a Dios. Hice un buen trabajo en la recuperación, los médicos me dijeron que en un año con una rutina iba a estar a pleno y cumplí en todo… me sentí muy bien”, manifestó el copiloto.

Si bien el objetivo principal siempre fue finalizar lo más arriba posible, el disfrutar cada kilómetro del Dakar también formó parte del combo. Es por eso, que en una de las etapas en medio de las dunas, protagonizaron un sorpresivo parate ante un grupo de espectadores argentinos que a puro gritos seguían de cerca la carrera. Lo que vino después fue la viralización de fotos y videos que nadie esperaba.

“Soy fanático del Dakar. Lo he ido a ver varios años y siempre lo viví del otro lado. Ahora que me tocó correr trato de pasarla bien; por eso cuando veníamos entre las dunas en medio de la nada y vi banderas argentinas le grité a Omar para que frenara, él me preguntó que pasaba y yo empecé a llamar a la gente, y le dije ‘le vamos a dar un regalo que nunca se van a olvidar’… el público se sacó fotos con nosotros y se viralizaron, nunca imaginamos eso”, recuerda el villamercedino.

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Tras terminar 10 etapas duras y exigentes, los dos puntanos cumplieron. Completaron un rally raid que no perdona, y que nunca los había visto juntos como binomio. “Si bien nos conocíamos no habíamos compartido habitáculo nunca. Y tampoco habíamos corrido en UTV antes. Pero por suerte combinamos bien los recursos humanos que sabíamos que teníamos e hicimos un buen equipo”, tiró Ramiro.

Tan bueno y satisfactorio fue el resultado, que Ramiro adelantó que hay planes para presentarse en varias competencias importantes la presente temporada. “Quedamos en correr en marzo o abril, todavía no está definida la fecha, el Merzuoga Rally en Marruecos. Y después algunas pruebas en el país para llegar de la mejor manera al próximo Dakar”, concluyó el también piloto del CANav (Campeonato Argentino de Navegación), satisfecho por haber llegado a la meta en una prueba especial a la cual considera “un regalo de la vida”.

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