Alumnos de la UNSL realizan tareas solidarias en Donovan

Ayudan a buscar y mejorar la calidad en el crecimiento de los niños y adolescentes del pueblo, en la Escuela N° 192 “Maestro Rural Puntano»

Alumnos de las carreras de fonoaudiología, psicología, nutrición y enfermería de la UNSL realizan trabajos solidarios a través de la iniciativa «Alerta neurodesarrollo», un proyecto de extensión de la Facultad de Psicología (FaPsi) que busca mejorar la calidad de vida de la comunidad educativa de Daniel Donovan.

La finalidad que tiene es prevenir, evaluar y asistir el «neurodesarrollo» en niños de la comunidad escolar de ese pueblo, mediante el voluntariado de un “compromiso social universitario” e indagar el neurodesarrollo y funciones cognitivas en los niños escolarizados.

La directora del proyecto y quien inicio esta tarea, la licenciada en Fonoaudiología, Verónica Salinas, precisó que «surgió en el 2016 a raíz de conexiones con personal de los hospitales y centros de salud del interior, en especial con el hospital de Juana Koslay ‘Juan Gregorio Vivas’, en donde una fonoaudióloga me comentó que tenía muchos pacientes que vivían en zonas alejadas y a raíz de eso se les resultaba difícil acercarse. Le dije que teníamos que hacer algo desde la UNSL. Sé que a los alumnos les faltaba la práctica profesional, para que se reciban y comiencen a trabajar en una clínica».
Ese año Salinas, que también es docente en la facultad de psicología, con un grupo de 10 estudiantes de los últimos años comenzaron a asistir una vez por semana a los alumnos de la Escuela N° 192 “Maestro Rural Puntano».

La profesora vio que los niños también necesitaban apoyo de otras disciplinas y en 2017 se incorporaron estudiantes de psicología, nutrición y enfermería al proyecto, que comenzaron asistir y realizar talleres, con una docente perteneciente a cada una de esas carreras.

El neurodesarrollo incluye todos los procesamientos mediante los que el sistema nervioso se organiza como sistema de relación. Para que este desarrollo sea adecuado es fundamental una buena nutrición desde el embarazo, un ambiente familiar que estimule e interactué con el niño y una sociedad que pueda contenerlos y brindarles respuesta a las necesidades básicas. Actualmente, las familias atraviesan por diversos factores que causan estrés crónico entre sus integrantes, particularmente en los niños, perjudicando el desarrollo infantil y reflejándose en las funciones cognitivas como son el lenguaje, el aprendizaje, la memoria y las emociones.

«Desde este proyecto consideramos que el neurodesarrollo se encuentra en un estado de alerta y como acción transformadora de esta situación es fundamental considerar a los niños como individuos biopsicosocial cultural. El cerebro y su configuración cambian durante toda la vida y las transformaciones más importantes ocurren durante la infancia y la adolescencia», señaló.

Actividades realizadas

Las alumnas avanzadas en la carrera de fonoaudiología brindaron atención a niños con alguna dificultad, elaborando una planificación semanal con logros alcanzados y actividades supervisadas.

También se realizaron ateneos para los casos abordados, donde se hizo un estudio y se ofrecieron opiniones y sugerencias del grupo. Se realizaron talleres de estimulación del lenguaje, expresión corporal-oral y de estimulación auditiva.

En el área psicológica, se pudo observar que los niños poseen altos niveles de estrés, la gran mayoría por situaciones crónicas estresantes afectando directamente su control emocional. «Hay muchos chicos que tienen una carencia emocional, van a la escuela más que todo para relajarse o para evitar ver algunos conflictos en sus hogares. Entonces el aprendizaje queda muy desfavorecido. En psicología se trabaja mucho en la parte emotiva en conjunto con la escuela», detalló.

También se observó que los niños, presentan altos niveles de ansiedad, agresividad, hiperactividad, angustia e introversión (datos brindados por los talleres).

Comentarios