Por la inflación, los puntanos consumen menos remedios

Aseguran que la merma refleja un cambio de hábito de los pacientes, quienes eligen otras marcas o compran productos genéricos.

Los gastos cotidianos en salud tampoco quedaron excluidos por la inflación y el incremento del costo de vida. Según afirmó el Colegio de Farmacéuticos de San Luis, el consumo general de medicamentos disminuyó entre un 5 y 7 por ciento. En cambio, la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) indicó que la merma interanual a nivel nacional alcanzó casi un 14 por ciento. «La baja general no significa que los pacientes dejaron de tomar la medicación, sino que hubo un cambio de marca o que se pasaron a un producto genérico. No hubo un abandono pero sí un cambio de hábito», explicó el titular de los farmacéuticos puntanos, Humberto Albanesi, quien aseguró que los remedios elaborados por firmas alternativas pueden llegar a costar hasta más de la mitad que los fabricados por los grandes laboratorios internacionales.

Pese a la fuerte inflación que afectó al país durante los últimos tres años, el especialista dijo que los medicamentos tuvieron un incremento inferior en sus valores. «El problema es que los sueldos están ‘baratos’, se quedaron muy atrás. Es un mal general que no solo afecta a nuestro rubro», sostuvo. Sin embargo, según un informe publicado por la COFA, en la primera mitad de este año el sector tuvo un aumento de precios del 38 por ciento; mientras que la inflación, durante el primer semestre, alcanzó el 22,4 por ciento.

En la provincia, la Dirección de Estadística y Censos, a través del Índice de Precios al Consumidor (IPC), registró que durante el mes pasado la suba en los costos de la atención médica y gastos para la salud (fármacos, elementos para primeros auxilios, aparatos y accesorios) fue del 3,5 por ciento, al igual que en mayo. Las mayores variaciones fueron durante marzo (5 por ciento) y abril (4,5).

Panorama nacional

Según publicaron durante esta semana distintos medios digitales nacionales, en junio del año pasado se habían comercializado cincuenta millones de unidades de medicamento, mientras que en el actual período fueron 43,5 millones. Las principales bajas se presentaron en antihipertensivos y remedios para enfermedades crónicas.

De manera inversa, los incrementos en la demanda fueron en el consumo de ansiolíticos y antidepresivos.

Otro de los indicadores negativos que registró el mercado fue en el rubro de los productos farmacéuticos de venta libre, en los últimos tres años tuvieron un fuerte aumento en sus precios. Los analgésicos subieron un 733 por ciento; los ansiolíticos un 705; los antiácidos, 686; los antihipertensivos, 658; los vitamínicos, 642; y los antibióticos, 406 por ciento.

«Los farmacéuticos hemos manifestado nuestra preocupación, ya que se podría producir la interrupción de tratamientos de enfermedades crónicas por parte de los pacientes”, indicó en un comunicado el Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.