Un proyecto de la OIT busca reducir el trabajo infantil en la producción agropecuaria argentina

Se llama "Offside: ¡marcando la cancha!" y se centra en las producciones argentinas de ajo, tomate y algodón.

En el mundo hay más de 152 millones de víctimas de trabajo infantil, y casi el 30% (108 millones) trabajan en el sector agropecuario. En la Argentina, y según los resultados de la última Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (EANNA), elaborada por el INDEC junto a la Secretaría de Gobierno de Trabajo y Empleo en 2018, hay más de 763.000 casos, de los cuales el 20% pertenece a zonas rurales.

Es por eso que la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), que depende de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) comenzó en enero de este año un proyecto denominado “Offside: ¡marcando la cancha!”, que busca erradicar el trabajo infantil en las producciones de ajo, tomate y algodón, de las provincias argentinas de Buenos Aires, Mendoza y Santa Fe.

Offside tiene un financiamiento de 2,5 millones de dólares del Departamento de Trabajo de Estados Unidos (USDOL), y se llevará a cabo hasta 2023. Cuenta con la participación de más de veinte instituciones y actores sociales, incluyendo a representantes del gobierno, sindicatos y empresarios.

María Eugenia Figueroa, que es especialista en desarrollo rural y Coordinadora Nacional del proyecto, y detalló que “fundamentalmente buscamos generar conocimientos sobre lo que está sucediendo hoy en día, trabajando en la incidencia de políticas públicas y de la creación de distintos programas que tengan como eje la erradicación del trabajo infantil. También queremos generar capacidades instaladas en los docentes, funcionarios, agencias, ministerios, instituciones y más actores”.

Consultada sobre por qué trabajan con ajo, tomate y algodón y no otras economías regionales, como pueden ser el tabaco y la yerba mate, Figueroa indicó que “las tres producciones seleccionadas se encuentran en la lista negra de los Estados Unidos, que se hace todos los años para detectar si hay o no casos de trabajo infantil. De llegar a existir, eventualmente puede cerrarse un mercado, pero nuestro trabajo no es punitivista porque la OIT no tiene poder de policía. De todas formas, el foco son esas tres producciones, pero el estudio de más íntegro, y por eso ahora comenzamos un estudio en Mendoza sobre vitivinicultura“.

“El proyecto trabaja en conexión constante con Desarrollo Social, los ministerios de Producción y Trabajo, y el de Agricultura, Ganadería y Pesca; y también participan el INTA, SENASA, UIA, UATRE, RENATRE, CRA, universidades, y más instituciones públicas y privadas que ayudan a llevar adelante Offside”, explicó la coordinadora.

Si bien el objetivo final del proyecto es erradicar el trabajo infantil en esas producciones regionales, Figueroa entiende que es casi utópico en cuatro años lograr esa meta, pero aclaró que “se pueden sentar las bases del trabajo, conocimientos y mecanismos de prevención para ir en esa dirección de merma continua, y que se condiga más adelante“.

“Hay que entender que cuando hablamos de trabajo infantil en general los estudios se refieren a niños de entre 5 y 15 años, y no se habla de los menores de 5 años, que generalmente los padres los llevan a los campos en temporadas de siembra o cosecha porque no tienen con quién dejarlos. Está claro que no están trabajando, pero se encuentran en un ámbito laboral y que puede ser peligroso. De esos casos también se ocupa Offside”, aseguró María Eugenia.