El Plan Toros cerró el año con cuatro reposiciones en parajes de Pringles, Chacabuco y Junín

Con la reposición de cuatro ejemplares en los departamentos Pringles, Chacabuco y Junín, en una maratónica jornada que arrancó bien temprano y terminó entrada la noche, el Plan Toros llegó a su fin. Fue un año de trabajo intenso para el Ministerio de Producción, donde se ayudó a los productores para sanear sus rodeos con todos los costos a cargo del Estado provincial.

“La sanidad y la genética de los animales son algunos de los valores por los que la ganadería puntana es reconocida en el resto del país, y como tal debemos mantenerla y fomentarla con planes como éste, que además generan justicia social para los pequeños productores de San Luis”, comentó el ministro de Producción, Sergio Freixes. “Por otro lado se beneficia a las cabañas de la provincia que nos abastecen de genética para la reposición de los toros enfermos”, agregó.

En líneas generales, el plan contempló los diagnósticos, la revisión de los toros, los raspajes y sangrados en busca de enfermedades reproductivas a más de 3.500 toros y concretó alrededor de 100 reposiciones gratuitas de animales que dieron positivo en los controles gratuitos que llevó a cabo el Laboratorio del Campo. “Los números no son todo, lo más importante es que los pequeños productores, ésos que viven en lugares alejados de los centros urbanos, tomaron conciencia de la existencia de las enfermedades venéreas, y muchos accedieron por primera vez a la atención de un veterinario”, reflexionaron los funcionarios de la cartera productiva.

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La gira empezó en las alturas del departamento Pringles, en un campo en Paso del Rey, donde Mario Gómez recibió un hermoso ejemplar Hereford de la cabaña de los hermanos Abrate para reemplazar su viejo toro que había dado positivo a tricomoniasis. Dueño del campo Los Vallecitos, Gómez reconoció que se había enterado del plan por algunos amigos y estaba sorprendido: “Cumplieron con todo. Me ayudaron a sacar las guías, me asesoraron junto al veterinario y en poco tiempo llegaron con el toro nuevo. Para mí es una gran ayuda para poder preñar más vacas”.

La segunda parada fue en el paraje Santa Isabel, en cercanías de La Toma, camino a una gran cantera de ónix. Allí Jorge Jofré maneja el establecimiento Santa Clara y esperaba junto a un familiar por la llegada de un reproductor Aberdeen Angus negro de la cabaña El Gaucho. Como la llegada a su campo es muy complicada, recibió el toro en un campo vecino que tiene el brete y la manga impecables. “Vivo en Villa Mercedes, este campo era de mi suegra. No conozco mucho de ganadería, así que la asistencia del Ministerio de Producción fue impecable. Recibir un animal de estas características es impensado en otras partes del país, y en San Luis nos salió gratis”, confesó, mientras su rostro dibujaba felicidad.

De allí, por un camino de tierra que cruza la provincia de este a oeste, el camión llevó el tercer reproductor hasta el paraje Los Lobos, en un rincón de Concarán donde esperaba Lito Aguilera. Su establecimiento, Las Cuatro Esquinas, apenas tiene 30 vientres que ya no podían rendir con un viejo toro Braford de 12 años. Por eso recibió con júbilo la llegada de un ejemplar de 22 meses listo para empezar a producir. “Esto es más de lo que podía soñar”, fueron sus palabras, mientras ingresaba al toro al precario corral.

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Su trabajo iba a cambiar para siempre, como el de Alejandro Arzac, del paraje Las Chacras, en cercanías de Santa Rosa del Conlara, el último beneficiario del año del Plan Toros que recibió otro Hereford de la cabaña Don Félix.

El plan como tal culmina con estas acciones. A partir de 2020 los productores ya no tendrán estas facilidades, pero deberán realizar los análisis para detectar venéreas y presentar los certificados de negatividad para poder mover hacienda. Ésta es la forma de hacer perdurable lo logrado hasta ahora por el Plan Toros, que ya dejó su huella en la comunidad rural puntana.