Cierre anual de actividades de la Escuela Provincial de Equinoterapia

Recrearon la magia de un circo que transformaba a las personas con sonrisas, amor y desde el corazón, pero también con sus fieles amigos, los caballos. Disfrazados para la ocasión, profesores, directivos y padres desplegaron un colorido show para cerrar un año cargado de actividades orientadas a la terapia de amazonas y jinetes con discapacidad.

“Todos los años fueron excelentes porque tenemos el apoyo del Gobierno provincial, esto nos habilita la incorporación y capacitación de más profesionales, tanto en Terrazas del Portezuelo como en Villa Mercedes, donde este año se abrió una escuela de equinoterapia también gratuita”, expresó María Candelaria Molina, coordinadora de la Escuela Provincial de Equinoterapia.

Además destacó la dedicación diaria de los profesionales que trabajan en este proyecto, al cual dijo sentirse orgullosa de pertenecer. La institución, que funciona desde 2011, cuenta con 20 profesionales de la salud, ecuestre y educación, mientras que son 8 los asistentes villamercedinos.

LEÉR MÁS  La EPBD “Nelson Mandela” completa su nivel secundario

A la escuela asisten 80 jinetes y amazonas y en Villa Mercedes, 30. Las inscripciones para el próximo ciclo se abrirán el 3 de febrero y las actividades en Terrazas serán de lunes a viernes, mañana y tarde, mientras que en Villa Mercedes, por la mañana, de 8:00 a 14:00.

Las actividades son educativas, recreativas y terapéuticas, “siempre utilizando el caballo como mediador para potenciar los resultados; tomamos todos los recaudos para que quien monte esté bien asistido”, comentó Molina.

María Laura Benítez es profesora de Educación Física y este año se sumó al equipo, dijo a la ANSL que todos los años “los profes y los chicos participan de la fiesta de cierre, que este año se hizo con la temática de un circo y la entrega de diplomas. Más la celebración de cumpleaños para reunir a las familias”.

LEÉR MÁS  El ministro Tomasevich inspeccionó detalles finales de obras en San Martín

Trabajan con personas con discapacidad de cualquier edad, asistidos por un grupo interdisciplinario integrado por diferentes psicólogos, psicomotricistas, profesores de Educación Física y kinesiólogos.

“Hace ocho años que traigo a mi hija, que hoy tiene 18 años y es epiléptica, mejoró notablemente su calidad de vida, por eso recomiendo esta escuela, a la que asistiremos el año que viene”, destacó Rosa Quevedo, madre de la ahora experimentada amazona.