Nueva caída del consumo en junio

El consumo registró en junio una caída del 13,6 por ciento en la comparación interanual, según la medición que realiza el Instituto de Trabajo y Economía (ITE) de la Fundación Germán Abdala. Con ese resultado, el indicador acumula dos años ininterrumpidos de caídas. La última suba se produjo a mediados de 2018, con el comienzo de la crisis cambiaria, que se volvería una crisis económica nacional generalizada y luego, con la pandemia, un derrape que podría ser peor que 2001.

Si bien la comparación interanual arroja una fuerte retracción, el dato de junio en relación a mayo muestra una suba del 9,4 por ciento, «con lo cual el consumo recuperó cerca del 45 por ciento de la caída ocasionada por la pandemia». El aumento mensual obedece al relajamiento de la cuarentena en buena parte del país. Sin embargo, la crisis de consumo ya no se explica únicamente por el aislamiento social sino que cada vez tienen más peso problemas de fondo como la caída de los ingresos, la pérdida de empleos y la baja en la circulación en corredores comerciales por miedo a los contagios, un fenómeno que no se va a disipar a corto plazo.

En lo que va del año, el indicador de consumo del ITE acumula una baja del 12,2 por ciento. El desagregado sectorial muestra que la venta de autos nacionales cayó un 4,2 por ciento anual, mientras que de acuerdo a CAME las ventas minoristas se contrajeron un 34,8 por ciento anual, con bajas en todos los rubros.

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Por otro lado, el IVA Neto, un indicador que se suele utilizar como termómetro del consumo, bajó un 25,6 por ciento anual, «empeorando significativamente respecto a los meses previos», advierte el informe. En esa línea, las importaciones habrían registrado una caída cercana al 28 por ciento respecto del mismo mes de 2019.

El único indicador positivo que resalta el informe es que el crédito real en pesos tuvo la primera suba desde agosto 2018, con un incremento del 3,4 por ciento anual. «De cara a los próximos meses, es esperable que el consumo continúe mostrando una importante retraída respecto de 2019. El incremento de casos de coronavirus y el retorno a fase 1 de cuarentena en AMBA podrían volver a golpear al consumo», indica el ITE.

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Por otro lado, la consultora Nielsen midió para junio un aumento del consumo en los supermercados del 5,8 por ciento en base a las mejores ventas de productos de almacén, bebidas, lácteos y alimentos frescos. El rubro de alimentos y bebidas es una de las pocas excepciones a la regla general de la crisis, ya que incluso en medio de la pandemia puede mostrar un desempeño relativamente bueno en términos de consumo, no sólo porque se trata de bienes necesarios y por eso poco elásticos a la caída del ingreso, sino porque la imposibilidad de realizar salidas y comidas fuera del hogar potenció el consumo de alimentos y bebidas en el domicilio.

 


Fuente: Página/12