Argentina fabricará aviones para la Fuerza Aérea

El nuevo prototipo es una versión mejorada de la desarrollada en 2015.
Inicialmente se producirán 25 aviones para entrenamiento militar, generando un círculo virtuoso para la industria nacional y las fuerzas armadas, que puede derivar en la exportación de aviones nacionales. El ministro Rossi presentó el proyecto que la cartera había iniciado cuando él ocupaba el mismo cargo, y fue interrumpido en 2016 tras el cambio de gobierno. 

«Malvina». Así se va a llamar el nuevo avión IA100 que la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), cuya planta funciona en Córdoba, comenzará a producir para la Fuerza Aérea Argentina. Este lunes se logró el primer paso de este gran proyecto con la firma de un préstamo del Instituto de Ayuda Financiera para pago de retiros y pensiones militares (IAF) para la elaboración del prototipo. El proyecto, cuyo objetivo inicial es la fabricación de 25 aviones para entrenamiento militar, apunta a genera un círculo virtuoso para la industria nacional y las fuerzas armadas, que puede derivar en la exportación de aviones nacionales.

“Lanzamos esta iniciativa en un momento en el que la industria aeronáutica está en profunda crisis en todo el mundo. En Argentina decidimos apostar fuertemente por esta industria que es de las más importantes para la defensa”, afirmó el titular de esa cartera, Agustín Rossi, y celebró que el nombre del nuevo avión sea “Malvina”: “un nombre de mujer –cosa que no es normal en aeronáutica– y en homenaje a nuestras Islas”. En diálogo con Página/12, Mirta Iriondo, presidenta de FAdeA; Xavier Isaac, brigadier Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea, y Guillermo Carmona, presidente del IAF, contaron los detalles del proyecto que empieza a hacerse realidad.

“Gracias al contrato que firmamos, el 1° de septiembre tendremos el primer desembolso del IAF, que nos dio un préstamo de 2.500.000 dólares para iniciar el desarrollo del prototipo del avión”, contó Iriondo. La elaboración del prototipo tardará aproximadamente un año y medio, es decir, según la presidenta de FAdeA, “tendremos el roll out –el avión sin la certificación– para fines de 2021”. Luego detalló que “será certificado con normas civiles y, obviamente, también tendrá certificaciones militares. Ese proceso terminará a medidados de 2022”. No obstante, a fines de 2021 FAdeA ya preparará todo lo necesario, «como moldería y otras cuestiones», que luego servirán para la línea de producción que, estima Iriondo, lanzarán en marzo de 2022. “Calculamos poder entregar todos los aviones en 2024”, aseguró en diálogo con este diario.

Para el desarrollo de este avión de entrenamiento de la Fuerza Aérea se retomó el Programa IA-100, que en 2015 –cuando Rossi también era ministro de Defensa– había desarrollado exitosamente un demostrador tecnológico –prototipo de avión en el que se probaron materiales y capacidades–, y cuya producción fue frenada a partir de 2016 por el gobierno de Mauricio Macri. Ahora se continuará con ese programa para desarrollar el nuevo prototipo, pero el avión será muy diferente, ya que en este modelo se incorporarán requerimientos específicos solicitados por la Fuerza Aérea. “Estamos retomando ese proyecto con toda la experiencia que acumulamos antes de que sea dado de baja con el cambio de gobierno”, aseguró Iriondo.

El ministro Rossi presentó el proyecto de forma remota.

La presidenta de FAdeA adelantó que luego del primer desembolso ya podrán comenzar a contratar proveedores. «La idea es contratar muchas empresas pequeñas de ingeniería nacionales para realizar los planos de desarrollo y de cálculos estructurales. Lo vamos a hacer con las universidades y empresas locales. Comenzaremos esta semana, pero son procesos largos”, aseguró. Luego recordó que “en el proyecto anterior contratamos catorce proveedores nacionales, así que volveremos a retomar esa idea. Realmente es lamentable que las pymes se entusiasmen, que empecemos con la elaboración de un producto y después se interrumpa. Eso fue lo que pasó en 2016”, dijo.

Por su parte, Isaac destacó que “si bien ya se había hecho un avión parecido en 2015 llamado IA100, este es diferente porque responde a un requerimiento operativo específico que hicimos desde la Fuerza Aérea». «Eso no es un dato menor, ya que este avión responde a las exigencias que tiene un curso de aviador militar, desde la visión de la cabina, tiene capacidades acrobáticas, mejor instrumental, tren retráctil, un buen motor que le da una potencia suficiente como para hacer el entrenamiento necesario. Y además nos permitirá reemplazar lo que hoy hacemos con dos aviones», detalló. El IA100 «Malvina» permitirá así a la Fuerza Aérea unificar su flota.

La fábrica FAdeA, en Córdoba.

«Favorecerá la cadena logística, y podremos volar a la mitad del costo que volamos hoy, lo cual es fundamental para una fuerza como la nuestra, que siempre tiene el presupuesto ajustado. Podremos volar mucho más”, valoró el brigadier. “Esta es una gran noticia porque nos permitirá fomentar la industria nacional, tener un buen avión, una buena cantidad y un costo-beneficio muy bueno”.

El IAF, que será el encargado de comenzar a financiar la elaboración del prototipo, es un organismo previsional y financiero que tiene como fines principales el pago de retiros y pensiones militares y la inversión de los fondos que administra para esos fines. En ese marco, el organismo realiza distintos tipos de inversiones: en títulos públicos, depósitos bancarios, plazos fijos, y brinda préstamos al personal militar en actividad y retirado. Lo que nunca había hecho antes –y esta es una iniciativa de la nueva gestión que encabeza Carmona– es financiar la industria para la defensa. Aún cuando la ley 22.919, que regula al organismo, lo permite.

“Una de las cosas que le propuse al ministro cuando me hice cargo del instituto fue ir más allá de las inversiones financieras y los créditos. También orientar parte de nuestras inversiones al financiamiento de la industria para la defensa generando un círculo virtuoso dentro de la cartera. Esto implica que se otorgue crédito a entidades que están dentro de la órbita del ministerio, en este caso a FAdeA”, subrayó Carmona.

El crédito tendrá una tasa de interés en dólares ventajosa para el IAF –obtendrán el doble de interés que si depositaran el dinero en plazos fijos en dólares– y bajo riesgo por estar respaldado por el ministerio. “Tiene cierta similitud a lo que la Anses ha hecho con el financiamiento de proyectos como Arsat, o proyectos del INVAP”, comparó el presidente del organismo. «Esta operación beneficiará a nuestros retirados y pensionados al fortalecer el fondo de inversión y, por otro lado, es un crédito que tiene condiciones de mercado que son beneficiosas también para FAdeA”, aseguró.

Dos semanas atrás el directorio del IAF –compuesto por un representante del Ministerio de Economía, uno de Trabajo, Carmona por Defensa y tres directores militares retirados, uno por aérea– aprobó por unanimidad el otorgamiento del crédito. El préstamo representa el cinco por ciento del total de inversiones que calcula el IAF para este año . «Es un proyecto win-win, todos ganan», aseguró el titular del instituto.

Estiman que el avión que producirá FAdeA será muy competitivo, por su precio y características, para comercializar en el exterior. “Vamos a tener un muy buen precio para vender a países vecinos. La fábrica siempre hizo muchos prototipos, pero después siempre hubo problemas para continuar con la producción en serie. Si esto funciona, tendremos la experiencia necesaria para saltar a producir un avión de enlace, de cuatro plazas, con un precio competitivo incluso para uso civil”, argumentó Iriondo.

 


Fuente: Página/12