El Ministerio de Salud compra 20 millones de carnets para la certificar la aplicación de la vacuna contra el coronavirus

Con el objetivo de disminuir los «errores programáticos» del plan de vacunación contra la covid-19, luego del escándalo que terminó en la salida de Ginés González García, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, autorizó la compra de 20 millones de carnets para certificar la aplicación de la vacuna contra el coronavirus. Esta mañana, la flamante ministra tendrá su primera reunión de gestión con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.

La compra de los carnets de certificación fue aprobada mediante la resolución 7/2021, publicada este lunes en el Boletín Oficial, pero con fecha del viernes pasado, cuando se conoció el vacunatorio habilitado por el exministro. O sea, se trató de una de las últimas resoluciones de Vizotti como secretaria de Acceso a la Salud.  El costo total por la compra de los carnets, según lo informado este lunes, es de 30.940.000 de pesos.

«Apruébase la contratación por emergencia Covid-19 Nº 10/2020 para la adquisición de carnets destinados a certificar la vacunación y que se ha completado el esquema adecuado, colaborando en la disminución de errores programáticos y facilitando el registro de las personas vacunadas, así como también el Pliego de Bases y Condiciones Particulares que como Anexo PLIEG-2021- 01940212-APN-DCYC#MS forma parte integrante de la presente medida», marca el artículo primero de la Resolución dada a conocer hoy.

Dos firmas se quedaron con la licitación: primero se le otorgó a Javier Hernán Pérez Romero 2 millones de carnets por 3.040.000 pesos.Y el resto (18 millones de carnets) se le adjudicó a Gráfica Latina, a cambio de 27.900.000 pesos, generando un costo total de $ 30.940.000,00.

La entrega de carnets a los vacunados permitirá contar con un seguimiento del plan de vacunación, que será parte del programa que la ministra la presentará hoy al jefe de Gabinete, con dos objetivos. Por un lado, generar la trazabilidad de cada vacuna una vez que ingresa al país, y por otro lado, elaborar un documento en la Comisión Nacional de Inmunizaciones que deje bien asentado quiénes serán «los grupos prioritarios para recibir la vacuna».

Entre estos grupos está el de los funcionarios. «Esto desde el principio está planificado y la discusión es cuándo es el mejor momento. En la primera etapa que llegó la vacuna, cuando se difundieron noticias falsas que impactaban en la confianza (sobre su efectividad o posibles efectos secundarios), políticos de primera línea decidieron vacunarse para generar confianza. La discusión (después fue sobre) si seguíamos vacunándonos funcionarios estratégicos y decidimos que sería cuando dispusiéramos de un stock más grande de vacunas», explicó Vizzotti.