Es el porcentaje de los alumnos recibidos en los años 2020 y 2021 que ya están trabajando. Así lo aseguran los datos obtenidos por la Secretaría de Extensión y Vinculación de la casa de estudios. Desde que nació la Universidad Provincial de Oficios “Eva Perón” (UPrO), 7400 estudiantes finalizaron sus estudios. Así, se posiciona como la institución educativa más importante de Latinoamérica en su especialidad.  El principal objetivo es incluir a las personas y vincular la educación con el trabajo.

En 2019, el gobernador, Alberto Rodríguez Saá,  durante la clausura del V Encuentro Nacional de Universidades Públicas Formadoras en Oficios que se celebró en Villa Mercedes, anunció: “Vamos a llevar la Universidad Provincial de Oficios a todo San Luis”. El primer paso fue la inauguración, en octubre del año pasado, de las tres sedes en la ciudad capital: Serranías Puntanas, Tercera Rotonda y Ex SCAC. Para continuar con la expansión en todo el territorio puntano, ya están listos los edificios en Buena Esperanza, Quines, Tilisarao, Candelaria, San Francisco; mientras que en La Calera y Potrero de los Funes, siguen en plena ejecución. Desde su inicio hasta hoy, han egresado 7400 personas, quienes egresan con un oficio, capacitados para competir en el mercado laboral y proyectar su futuro.

“Nuestra misión no se limita a enseñar un oficio, sino que la consideramos una labor terminada, cuando los egresados se insertan de manera rápida y efectiva en el mercado laboral.  Si alguien viene a estudiar a la UPrO, es porque está buscando un trabajo”, destacó el rector de la Universidad Provincial de Oficios (UPrO) “Eva Perón”, Joaquín Surroca. Los alcances se extienden y por ello el Gobierno de Formosa a través de su Ministerio de Educación, prevé replicar el modelo educativo de la UPrO, de igual  manera que Chaco, Salta y Santiago del Estero. “El gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, nos planteó la necesidad de llevar la UPrO no solo a la capital puntana, donde en 2021 ya se habilitaron tres extensiones, sino además al interior; pero de manera casi simultánea  recibimos la inquietud de varias provincias, entre ellas las antes mencionadas. De ahí que esta institución, más que una casa de estudios, es una política de Estado de proyección”, recalcó.

Las universidades de oficios nacieron para ser un puente entre la educación superior y una rápida salida laboral. En la UPrO las opciones más elegidas son: gasista, soldador, reparación de aire acondicionado, durlock, estilista y cocina. Y responde a la demanda laboral vigente del mercado.

El Hogar de los Oficios

El domicilio legal de la UPrO es 9 de Julio 1095, ciudad de Villa Mercedes. Esa ubicación corresponde a un complejo de 12 hectáreas emplazado en el corazón de la ciudad cabecera del departamento Pedernera. Fue construido durante la presidencia de Juan Domingo Perón como un centro de contención para niños y niñas de escasos recursos o carentes de familia; similar a los tantos predios diseminados en la Argentina bajo el nombre de Hogar Escuela. De hecho, así se le ha llamado durante décadas, mientras que en los últimos años se ha impuesto la sigla UPrO como referencia geográfica, aunque comparte espacio con otras reparticiones del Estado provincial y dos escuelas.

“Sucede que, tras varios cientos de egresados en su historia y su sostenida proyección en la formación profesional, la institución ha conseguido un sello distintivo en la ciudad y en la zona, opinó Mario Echevarría, secretario de Extensión Universitaria. Además, se suman actividades extra curriculares como el apoyo a talentosos deportistas, incluyendo a destacadas jugadoras de fútbol, también las carreras de autos eléctricos diseñados y fabricados en nuestros talleres, o las clases magistrales que periódicamente brindan personalidades destacables, como han sido los casos de los modistos Benito Fernández y Roberto Piazza, los cocineros Maru Botana y Christophe Krywonis o Ricky Sarkany, el creador de calzados más exitoso de Argentina. Eso y mucho más genera que, sin haber alcanzado su primera década, la UPrO se ha convertido en uno de los nuevos símbolos de Villa Mercedes

Lo social llevado a la práctica

Muchos alumnos de la universidad tuvieron su primera experiencia antes de haber egresado, y fue en el marco de programas diseñados con un doble propósito, el de brindar las condiciones para realizar prácticas profesionales en terreno y al mismo tiempo ofrecer un servicio a la comunidad. Con “La UPrO en tu escuela”, 632 estudiantes se enfrentaron a su “prueba de fuego” al realizar tareas de mantenimiento en 32 establecimientos educativos de distintos puntos de la provincia, siempre con la supervisión de los coordinadores de carreras. Reparación de sistemas eléctricos, de calefacción y cañerías, como también intervenciones edilicias, fueron parte de las tareas realizadas y debidamente certificadas.

Un formato muy similar se aplicó en beneficio de familias de escasos recursos, a través de “La UPrO en tu barrio”, dónde 132 alumnos y 25 docentes, previo a un sondeo en diversos vecindarios de Villa Mercedes, se ocuparon de realizar arreglos en 103 domicilios, aportando también la universidad, los materiales necesarios.

Por otra parte, 80 cursantes de mecánica participaron y participan en los programas “La UPrO repara tu auto” y “La UPrO repara tu moto”, un sistema que incluyó un periodo de inscripción de interesados, que solo debieron hacerse cargo de los repuestos necesarios, De esta manera, 189 coches y camionetas salieron en óptimo estado de los talleres de la universidad, siguiéndoles 205 motocicletas con sus motores como nuevos”.

El hoy de las extensiones áulicas

La expansión provincial de la política formadora de la UPrO se concretó con la inauguración, entre 2021 y el corriente año, de tres sedes en San Luis capital, que se encuentran ubicadas en la intersección de la avenida Carlos Gardel y Borges, en la tercera rotonda al norte de la ciudad; otra en Juanón Lucero 1025, lindante a la Autopista de las Serranías Puntanas; y, en el predio de avenida Centenario y Justo Daract, donde en una época funcionó la fábrica de cerámicos SCAC.

En el interior, la universidad ya cuenta con edificios terminados en Buena Esperanza, Quines, Tilisarao y Candelaria, cuyas inauguraciones son inminentes, mientras que para el 2023 se prevé hacer lo propio en San Francisco, La Calera y Potrero de los Funes, como también una segunda casa en Villa Mercedes. Esta última tendrá lugar en el complejo de descentralización administrativa que se construye en Federico García Lorca y Juan Llerena, en el corazón del barrio Los Poetas.

“Para quienes trabajamos en la UPrO, este crecimiento representa un gran orgullo y mucha responsabilidad, sostuvo el rector Surroca, pues la meta es enseñar un oficio y acompañar a quienes confíen en este modelo hasta que logren insertarse en el mundo laboral. La institución ha iniciado una expansión local y al mismo tiempo en otras provincias, además de los nexos internacionales en los que trabajamos, como por ejemplo en gastronomía, los convenios de intercambio con España e Italia. Todo ello me lleva a imaginar que dentro de 10 años el modelo UPrO esté ramificado y operativo en toda la Argentina”.

Red de formadores de oficios

La UPrO integra una red que tiene como objetivo generar acciones para promover y difundir la capacitación en oficios como parte de las políticas universitarias. Y así, poder brindar a las personas que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad social o necesiten una salida laboral rápida, puedan capacitarse y obtener una certificación universitaria que les ayude a conseguir un empleo digno en su zona de residencia.

Cada día son más las universidades públicas que reconocen que no solamente es necesario brindar acceso a carreras de grado, sino que deben enriquecer sus propuestas con ofertas educativas que se acomoden a la demanda de la comunidad. Esto incide en que más de la mitad de las personas que se formaron en cursos de oficios universitarios, mejoraron su condición de empleabilidad.

Para todos los gustos y necesidades

La oferta académica de la UPrO es amplia y acusa modificaciones conforme a la demanda que vaya surgiendo. En sus comienzos la mira se concentró en trabajos como la construcción y la electricidad domiciliaria e industrial, como también la mecánica automotriz y la peluquería, creciendo ese abanico con el tiempo hasta incluir carreras que han superado los pronósticos de inscripciones, como la de maestro cocinero, “que hoy prevé inminentes convenios de intercambio con España e Italia –adelantó el rector Surroca-, ya que el arte culinario es una de las vías de vinculación más eficaz entre los países”.

Desde lo orgánico, “la universidad desglosa su oferta académica en tecnicaturas y cursos cortos que son visados por coordinadores, cada uno de los cuales tiene a su cargo a un grupo de instructores; pero todos tenemos como común denominador, la premisa de que la institución es inclusiva y que la tarea con cada alumno termina cuando éste logra insertarse en el mercado laboral”, reafirmó Carolina Ferreyra, cuya órbita abarca todo lo inherente a la enseñanza de cocina y estética personal, en la siempre impecable Nave Creativa. “Algo destacable que tiene la UPrO en la formación de sus alumnos es que, en cada carrera todos tienen a disposición las herramientas y utensilios necesarios, que son de la mejor calidad”, remarcó, para añadir: “En el acto de colación, los egresados reciben junto al diploma un kit profesional con el que salen provistos con lo necesario para comenzar a trabajar. Asimismo, el vínculo no termina ahí, ya que existe un seguimiento para acompañar a los recién recibidos, como un guía de profesionales disponible a la comunidad y capacitaciones posteriores”.

En el internamente llamado “Universo UPrO” hay historias de vida, desde adolescentes que tras la secundaria buscan profesionalizarse rápidamente en una actividad para la cual tienen una ductilidad nata, al jubilado que quiere aprovechar su tiempo ocioso en aprender algo que siempre le gustó. Esa mayoría se divide en dos grupos principales: los que buscan incursionar en una actividad nueva y los que, con cierta experiencia, apuntan a un nivel profesional; en ambos casos, el objetivo es la sapiencia, la experiencia y el título que los avale, sea un curso corto o una tecnicatura. En esta masa por lo general todos trabajan e incluso muchos lo hacen en horarios rotativos, un factor que suele ser negativo para quien busca mejorar su calidad de vida. “Este punto también tiene que ver con la inclusión social –observó Surroca-, por lo que al diseñar cada plan de estudio, tenemos en cuenta que entre los aspirantes muchos cuentan con una rutina laboral a la mañana, a la tarde o a la noche, y que además tienen sus familias y otras responsabilidades. Por eso, la universidad brinda tres turnos y es flexible en muchos aspectos, para ser accesible y facilitarles a los estudiantes la mayor cantidad de posibilidades para egresar correctamente formados”.