Desde hace días, el circuíto turístico se ve afectado por un incremento en el caudal de agua por las precipitaciones en Brasil.

El circuito de la Garganta del Diablo, en las Cataratas del Iguazú, sigue cerrado tras la crecida del río Uruguay del lado de Brasil, como consecuencia por las fuertes precipitaciones.

Desde hace días, el circuíto turístico reconocido como una de las maravillas del mundo, se ve afectada por un incremento del caudal del agua y las impresionantes imágenes recorrieron el país, ya que desde hace años que las Cataratas no sufren una crecida de esta magnitud.

La información oficial señaló que el caudal superó los 10.300 metros cúbicos por segundo, generando daños en las pasarelas o caminos que cruzan las Cataratas.

Aunque las noticias no son alentadoras sobre el final de la crecida, este fin de semana pasaron cerca de 8 mil turistas que pudieron observar el fenómeno desde otras perspectivas seguras.

«Todavía no se pudo establecer la magnitud del daño causado por la repentina creciente de la semana pasada, por lo que se deberá esperar que el río baje”, confirmó el intendente del Parque Nacional Iguazú, Atilio Guzmán.

Asimismo, sostuvo que todavía la fecha de reapertura no está prevista, ya que los operarios deberán tomarse el tiempo necesario para evaluar los daños, rebatir las barandas y sacar los bulones que aseguran los tramos de piso a los pilotes.

Aunque las abundantes precipitaciones se dieron sobre el lado brasilero, el gran problema ocurrió cuando las autoridades comunicaron que las centrales hidroeléctricas no tenían la capacidad de retención de semejante nivel de agua, motivo por el cual abrieron las compuertas. Este accionar generó un rápido incremento en la altura del río Iguazú en Misiones.

En junio de este año las Cataratas también sufrieron un aumento en su caudal, y por los daños, los turistas no pudieron recorrerlas por siete días ya que se precisó de reparar los daños ocasionados.