La decisión de la Liga Profesional de pasar a este jueves los 81 minutos pendientes del partido Gimnasia-Boca echó a correr casi de inmediato las especulaciones del habitualmente suspicaz mundo del fútbol argentino. En principio, se informó que Boca  había solicitado la postergación para tener un día más de recuperación tras la derrota del domingo ante Newell’s en Rosario. Pero el propio presidente de Gimnasia, Gabriel Pellegrino, aclaró que el pedido partió de su club y que Boca estuvo de acuerdo a conceder un día más de descanso luego del encuentro del lunes en el que Gimnasia igualó 0 a 0 con Argentinos Juniors.

«Boca accedió al pedido de Gimnasia. Jugar después de 48 horas es difícil para cualquier equipo. No había motivos para jugar el partido mañana (por el miércoles). El problema no fue entre clubes, era un tema de seguridad» expresó Pellegrino en declaraciones a un canal de deportes en las que también pidió utilizar este hecho como «precedente» y cambiar el reglamento que autoriza a los clubes a jugar con apenas dos días de descanso.

El partido del jueves es crucial para ambos equipos. Gimnasia reune 41 puntos y aunque ya no tiene chances de salir campeón, está jugándose la última plaza para la fase de grupos de la Copa Libertadores 2023 por lo que necesita imperiosamente sumar la mayor cantidad de puntos posible en los dos encuentros que le faltan, ante Boca y ante Talleres de Córdoba. Boca pelea mano a mano el campeonato con Racing y un eventual triunfo en el Bosque podría arrimarlo a la consagración cuando este domingo enfrente a Independiente en la Bombonera en horario todavía a determinar.

Para enfrentar a Gimnasia, el técnico Hugo Ibarra hará algunos cambios respecto del equipo que cayó en el Coloso Marcelo Bielsa de Rosario. El volante Cristian Medina no se entrenó a la par del plantel por una sobrecarga muscular y aunque esté en la lista de convocados, dejaría su lugar para que ingrese Martín Payero. La noticia positiva es que Carlos Zambrano practicó con el resto ya repuesto de su traumatismo en la rodilla derecha y será titular ante en La Plata. La posible formación xeneize iría con Rossi; Advíncula, Roncaglia, Zambrano y Fabra; «Pol» Fernández, Varela, Oscar Romero o Villa y Payero; Langoni o Villa y Benedetto.

Rojo se recupera

El capitán boquense Marcos Rojo se repone de la operación por ruptura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha que sufrió la semana pasada en el partido ante Sarmiento en Junin. La intervención tuvo lugar en un sanatorio de San Isidro y al jugador además «se le realizó plástica del mismo y tratamiento de la patología de ambos meniscos» según indicó el parte médico oficial de Boca.

El defensor, de 32 años, quien fue operado por el médico Jorge Batista, iniciará ahora un largo proceso de recuperación que le demandará entre siete u ocho meses por lo que se perderá toda la Copa de la Liga y la fase de grupos de la Copa Libertadores que se jugarán en el primer semestre de 2023. Rojo estaría en condiciones de reaparecer recién entre mayo y junio del año venidero.

Por otra parte, Exequiel Zeballos avanza en la recuperación de la fractura de tibia y la rotura de los ligamentos del tobillo derecho que recibió en el compromiso antre Agropecuario por la Copa Argentina. Se estima que el delantero estará en condiciones de hacer la pretemporada normalmente y volver en los primeros partidos de 2023.