El magistrado John Sinatra bloqueó la aplicación de la parte de una norma que impedía la portación en «sitios sensibles» como Times Square, bares, biblioteca, colegios y parques infantiles.

Un juez federal de Estados Unidos bloqueó de forma temporal la parte de una ley del Estado de Nueva York que prohíbe la portación de armas en lugares de culto, en un nuevo freno a los esfuerzos de las autoridades para controlar un factor clave en el aumento de homicidios.

Esta presentación judicial para permitir llevar armas a lugares de culto fue presentada por dos líderes religiosos y organizaciones de defensa de los derechos de las armas, que en Estados Unidos tienen un gran poder de lobby.

El magistrado John Sinatra les dio de forma temporal la razón y se suma a otro fallo reciente, que suspendió una ley estatal aprobada el 1 de julio pasado para restringir severamente el porte de armas en «sitios sensibles» como Times Square, bares, colegios y parques infantiles en la ciudad de New York, consignó la agencia de noticias Europa Press.

Esta normativa había sido aprobada después de que la Corte Suprema de Estados Unidos, en un fallo histórico el 23 de junio, anuló las anteriores leyes vigentes con el argumento de que limitaron ilegalmente el derecho de las personas a llevar un arma en público.

Tras esa sentencia, el estado de Nueva York aprobó una ley que imponía a quien quisiera una licencia para llevar armas demostrar «buen carácter moral», un proceso en el que se incluía el examen de sus redes sociales, aportar cuatro referencias personales y tener 18 horas de entrenamiento en armas.

El juez le dio la razón a dos líderes religiosos y a organizaciones de defensa del derecho al uso de armas.

También fijaba una larga lista de «lugares sensibles» a los que no se podía llevar armamento. Incluso cuando las armas estuvieran ocultas en estuches, bolsos o bolsillos, se las prohibía en «bares, bibliotecas, escuelas, servicios públicos y hospitales» de la región.

Pero posteriormente, un magistrado concedió que estos requisitos eran ilegalmente costosos y amplios, y que el Times Square y otros sitios sensibles no ameritaban protección especial.

«Seguiré haciendo todo lo que esté a mi alcance para combatir la epidemia de la violencia armada y proteger a los neoyorquinos», dijo tras ese fallo la gobernadora del estado, Kathy Hochul, que tuvo en su iniciativa el apoyo del alcalde de la ciudad de Nueva York, Eric Adams, ambos del Partido Demócrata.

El alcalde, un expolicía que convirtió la lucha contra la violencia por armas de fuego en el punto central de su gestión, presentó el mes pasado un cartel que decía «Times Square: Zona Libre de Armas», que fue colgado en esta concurrida e icónica zona del corazón de Manhattan.