Organizado por Córdoba, Santa Fe y Corrientes, la actividad tuvo lugar el 19 y 20 de octubre en la capital cordobesa y contó con la presencia del gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, y el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Juan José Bahillo.

La apertura del Congreso Internacional de Maíz estuvo a cargo de las autoridades mencionadas y contó, además, con la presencia de Sergio Busso, ministro de Agricultura y Ganadería de Córdoba, y profesionales de EE.UU y Brasil.

Las temáticas fueron la producción del maíz, la implementación de las buenas prácticas agrícolas, la huella de carbono y valor agregado; además de las mejoras en los sistemas de producción para ser más eficientes en el uso de recursos hídricos y financieros.

Desde el Ministerio de Producción destacaron que en San Luis se le da valor agregado al grano de maíz, pues se utiliza en la cadena productiva de otros alimentos como glucosa, enlatados, carnes, biocombustible y bioelectricidad, entre otros, debido a las existencias de feedlots y agroindustrias para tal fin. “Esta situación es diferente a la situación a nivel país, donde el 80% de la producción maicera se exporta sin procesar”, agregaron desde el Gobierno provincial. Además de los expositores, participaron productores privados y de bioelectricidad de San Luis.

Investigadores, extensionistas, productores, organismos gubernamentales, empresas proveedoras de insumos y profesionales destacaron que este cultivo tiene el potencial de crecimiento en la producción sostenible con reducción de emisión de gases de efecto invernadero.

Sobre la realidad nacional es importante mencionar que Argentina es el quinto productor mundial de maíz y el primero en exportación de grano entero (sin valor agregado). Caso contrario a Brasil que casi todo el maíz exportado es con valor agregado.

Como parte de las jornadas de intercambio se mencionó que el maíz es el cultivo con menor huella de carbono, siendo una alternativa muy interesante para mejorar su producción y contribuir a las metas de bajas emisiones propuestas para el 2030 y 2050.