El servicio de prensa del Ejército israelí informó que había concretado una «operación» para eliminar la milicia Guarida del León, responsable de los ataques contra israelíes de las últimas semanas, mientras que Palestina calificó los hechos como «crímenes de guerra» al responsabilizar a «las autoridades de ocupación» de lo ocurrido.

Tropas israelíes atacaron con lanzamisiles portátiles la sede de un grupo armado palestino en la segunda mayor ciudad de Cisjordania, donde volaron un laboratorio para fabricar bombas y se enzarzaron en enfrentamientos que dejaron cinco palestinos muertos y 20 heridos, informaron autoridades.

La redada nocturna en el casco antiguo o Ciudad Vieja de Naplusa fue una de las más letales en lo que va del año en los territorios palestinos de Cisjordania bajo ocupación militar de Israel y llega en medio de crecientes tensiones.

El Ejército israelí dijo que abrió fuego contra otro palestino que lanzó una bomba contra soldados durante un operativo separado para detener a un sospechoso en el poblado de Nabi Salih, cerca de la ciudad de Ramallah, la capital cisjordana.

El Ministerio de Salud palestino dijo luego que un joven palestino de 19 años murió en esa otra redada.

Imágenes de canales de TV palestinos mostraron llamaradas y una nube de humo que se levaba al cielo desde la ciudad vieja de Naplusa.

El Ejército israelí dijo que usó lanzamisiles portátiles en el ataque, mientras que residentes dijeron que una gran explosión sacudió la parte antigua de Naplusa y barrios circundantes.

El objetivo del ataque fue un grupo armado palestino llamado Guarida de los Leones, responsable de la reciente muerte a tiros de un soldado israelí y de varios ataques con arma blanca, agregó el Ejército israelí.

Los cinco muertos en el operativo tenían entre 20 y 30 años, dijo el Ministerio de Salud palestino, que agregó que varios de los heridos estaban en grave estado.

El primer ministro en funciones de Israel, Yair Lapid, dijo que el líder del grupo armado, Wadie Houh, murió en el operativo.

En declaraciones al margen de una conferencia de seguridad, Lapid describió la redada como «un ataque preciso y letal contra el corazón de infraestructura terrorista lista para perpetrar ataques», informó el diario The Times of Israel.

El presidente palestino, Mahmud Abbas, denunció como un «crimen de guerra» la operación israelí en Naplusa, dijo su portavoz Nabil Abu Rudeinah en un comunicado.

El Ejército israelí dijo en un comunicado que agentes de la Policía participaron junto a los soldados del operativo contra «el cuartel general» de la Guarida de los Leones, donde volaron un «laboratorio de fabricación de bombas».

«Varios sospechosos armados fueron alcanzados» por disparos de las fuerzas israelíes, dijo el Ejército.

«Decenas de palestinos quemaron neumáticos y lanzaron piedras» en dirección a los soldados, que «respondieron abriendo fuego», agregó.

La violencia se ha incrementado en los últimos meses en el norte de Cisjordania, donde se multiplicaron desde marzo las operaciones israelíes en Naplusa y Jenín, bastiones de grupos armados palestinos que realizaron varios ataques mortíferos contra Israel.

Estas operaciones, a menudo acompañadas de enfrentamientos con la población palestina, han causado más de un centenar de muertes palestinas, el saldo mortal más alto en Cisjordania en casi siete años, según la ONU.

En las últimas semanas, ha cobrado protagonismo este nuevo grupo de la Guarida de los Leones, llamado así en homenaje a Ibrahim al Nabulsi, un joven combatiente apodado el «León de Naplusa» quien fue abatido a inicios de agosto por las fuerzas israelíes.

Formado por jóvenes combatientes palestinos, algunos afiliados a grupos como Fatah, Hamas y Yihad Islámica, comenzó a realizar ataques antiisraelíes desde Naplusa.

El grupo reivindicó un ataque mortal contra un soldado israelí hace dos semanas en Cisjordania.

En respuesta, el Ejército israelí reforzó su control sobre Naplusa, con controles en las entradas y las salidas de la ciudad y drones sobrevolando constantemente su cielo.

Yihad Islámica dijo hoy en un comunicado que sus «combatientes estaban involucrados en violentos enfrentamientos» con las fuerzas israelíes en Naplusa y amenazó a Israel de represalias «contra estos crímenes».

El grupo islamista Hamas, que controla la Franja de Gaza, advirtió que «los crímenes de la ocupación israelí» iban a «empujar Palestina hacia una escalada».

Por otra parte, la organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional pidió a la Corte Penal Internacional (CPI) investigar posibles «crímenes de guerra» cometidos en agosto por las fuerzas israelíes y combatientes palestinos durante la escalada de violencia en Gaza.