El 35° Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias dejó un superávit económico en los negocios que decidieron abrir durante el fin de semana del 8 al 10 de octubre. Frases como “Me hubiera estoqueado mejor”, “Salvé el mes de alquiler” o “No pensé que iba a vender tanto”, fueron los comentarios comunes entre los comerciantes consultados.

Candy Shop es un poli rubro del tipo drugstore ubicado en la peatonal Rivadavia a metros de Belgrano, rodeado de locales que venden indumentaria al que le fue “muy bien” según contó Lorena quien atiende habitualmente: “Vinieron un montón de chicas, súper buenas y amables buscando agua, comida y baños”, dijo.

Para la ocasión, Lorena intuyó que podría ser un sábado diferente dado el movimiento que se veía desde el viernes por la zona: “Comenzamos a vender agua caliente que habitualmente no lo hacemos, trajimos sándwiches de miga, tostados, pebetes, esas cosas incluimos y se vendió todo. Golosinas, cigarrillos un montón, papas fritas, todo tipo de snacks, y bebidas también. Para mí fue super justificable abrir y nos arrepentimos de no haberlo hecho el domingo que nos comentaron que hubo mucha gente en la peatonal”, señaló, teniendo en cuenta que el movimiento habitual de los comercios en esa zona es casi nulo los domingos, pero en esta ocasión no fue así.

Lorena describió el panorama de aquellos días: “Los comercios, la mayoría cerraron. Los que abrieron el sábado, lo hicieron en horario corrido y a las cinco de la tarde cerraron. Pero la mayoría no abrió directamente el sábado: estaban todos con miedo”, justificó.

El que no abrió se perdió de vender mucho, si eventos como este sucedieran seguido, sería un boom para los comerciantes. Pero debemos trabajar y prepararnos como para abrir todo un fin de semana largo porque si cierra un comercio, cerramos todos, se produce un efecto dominó por cuestiones de miedo y seguridad, y quedó demostrado que no es así”, reflexionó.