Tras que el resultado en la segunda vuelta le fuera adverso por 1,8 %, el presidente brasileño no había hecho hasta la madrugada de este lunes ninguna declaración pública ni reconocido el triunfo de Lula da Silva.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, permanecía en Brasilia -al comienzo de este lunes- sin recibir siquiera a sus aliados más cercanos, horas después de que la autoridad electoral informara que había sido derrotado en el balotaje de manera irreversible, informó la prensa local.

El exmandatario Luiz Inacio Lula da Silva lo derrotó con 50,90% a 49,10% de los votos válidos con 99,99% del escrutinio cumplido, según los datos divulgados por el Tribunal Superior Electoral (TSE) en su sitio web.

Alrededor de tres horas después de que fuera confirmada oficialmente su derrota en las urnas, Bolsonaro no había hecho declaraciones ni había querido recibir a sus aliados más cercanos, según fuentes parlamentarias allegadas al mandatario citadas por el diario O Globo.

A ministros y diputados que intentaron visitarlo en la residencia oficial en Brasilia les dijeron que el presidente no quería ver a nadie.