El mandatario se reunió a solas en San Pablo con el electo presidente de Brasil, a quién luego celebró como «mi querido amigo» y un líder que «le va a hacer mucho bien» a su país «a todo el continente». En la Celac, dijo, «faltaba la presencia de Brasil» para fortalecerla.

«Lula le va a hacer mucho bien a Brasil y a todo el continente», dijo el presidente Alberto Fernández que viajó hasta Brasil para felicitar al presidente electo, Luiz Inácio “Lula” Da Silva, el líder del PT que derrotó este domingo a Jair Bolsonaro en las presidenciales. Tuvieron un encuentro a solas al mediodía en el hotel Intercontinental de la ciudad de San Pablo, el bunker electoral del ahora presidente por tercera vez del país más extenso y más poblado de América Latina. Cuando terminó la reunión, el mandatario argentino no sólo expresó que viajó “para darle testimonio de mi amistad y compromiso” sino que depositó su confianza en el liderazgo de Lula para volver a unir los países de la región en defensa de sus propios intereses ante el crudo panorama en el mundo. Durante la ronda de entrevistas, también dijo que Lula vendrá a la Argentina antes de asumir.

«Mi querido amigo»

“Brasil, los brasileros y las brasileras se expresaron democráticamente –dijo– y democráticamente eligieron como presidente a mi querido amigo Lula: un extraordinario dirigente, un extraordinario líder latinoamericano y un hombre que estoy seguro, que como lo hizo antes, le va hacer mucho bien a Brasil y mucho bien a nuestro continente”.

Alberto Fernández habló junto a Lula y ante la prensa tras el encuentro que habían tenido a solas en una muestra de respaldo a la decisión soberana del pueblo ante el silencio de Bolsonaro tras la derrota en las urnas.

“Preservar la democracia es lo primero que debemos hacer, cuidar la voluntad popular en América Latina es lo esencial para pensar en el progreso de la región”, agregó Fernández. “He venido hasta acá personalmente para darle a Lula mi testimonio, una vez mas, de cariño, de amistad, de compromiso. Sabe que tiene en mi un amigo sin condiciones». El mandatario argentino estuvo en San Pablo con el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, que había viajado el día anterior. Y estuvo rodeado por el canciller Santiago Cafiero y el embajador en Brasil, Daniel Scioli, quien el domingo también había estado en el bunker paulista para celebrar el triunfo.

La nueva relación con Argentina

Fernández dio algunos detalles del diálogo con Lula a un grupo de medios que cubrió la elección. Entre los detalles, mencionó las conversaciones sobre la relación económica y, en ese marco, el intercambio de productos estratégicos como minerales y alimentos entre ambos países y de la región con el mundo.

«América Latina es una región muy importante para el mundo, porque aquí existe gran parte de las necesidades que tiene el mundo, como alimentos, minerales, litio, gas, cobre. Todos recursos que la Argentina puede brindar, Brasil puede brindar y América Latina puede brindar», sostuvo Fernández. «El gas que podemos sacar de Vaca Muerta puede proveer a todo el sur de Brasil», dijo y adelantó que habló del tema con Lula, quien se mostró «muy interesado». «Argentina tiene el gasoducto que estamos construyendo, que finalmente tiene un segundo tramo que va a llegar al límite con Brasil y tiene la posibilidad de darle a Brasil el gas que necesita y que hoy Bolivia, porque hay un declive en la producción, no nos está pudiendo dar ni a la Argentina ni a Brasil».

Confió que el país tendrá con Lula un activista «para que la Argentina se sume al Brics», la poderosa coalición de naciones integrada por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, que disputa espacio en el mundo. En medio de esa nueva sintonía, adelantó la visita del electo presidente a la Argentina: «Me dijo que nos iba a visitar antes de asumir».

Fernández habló de su relación con Bolsonaro. Y dijo que si mantuvo silencios fue para «preservar la responsabilidad institucional, mantener vivo el Mercosur y mantener vivo el vínculo con Brasil, esperando que las cosas cambien, y hoy cambiaron».

La llamada de Biden

Durante el encuentro con Alberto Fernández, el presidente electo de Brasil recibió el llamado del presidente de Estados Unidos, Joe Biden. «Mientras estaba hablando conmigo atendió un llamado de Joe Biden», indicó más tarde Fernández y dijo que tras esa conversación «le di (a Lula) mi mirada de cómo tenemos que encarar en este tiempo la relación con Estados Unidos».

La región

En palabras del presidente argentino, Lula llegará al Palacio de Planalto “en un tiempo en que en la región hay muchos cambios”, con presidencias progresistas y de centroizquierda como las de Argentina, Chile, Perú y Colombia. “Puede ayudar mucho en el trabajo que empezamos con (el mexicano) Manuel López Obrador, de volver a unir al continente en un momento de la globalización en que las regiones adquieren otros significados”. Y dijo: “En la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños cuyo presidente Pro Témpore es Fernández) faltaba la presencia de Brasil” para terminar de fortalecerla.

“Lula es un líder como yo no he conocido antes”, dijo. Y reveló que, durante una cena que mantuvo el domingo con el ministro de Economía, Sergio Massa, lo comparó con Juan Domingo Perón. “Le dije a Sergio que Lula debe haber sido parecido a Perón, porque son de esos liderazgos que uno no tiene que declamar ni proclamar, sino que se da cuenta de que está ahí, que él es el que manda, el jefe, el que lidera. Y nunca eso él lo hace sentir, se pone siempre como un militante más”.

En varias entrevistas, recordó, además, la visita que hizo a la cárcel cuando Lula estuvo detenido y Fernández era miembro del Comité pro Libertad. “Hasta fui a ver al Papa Francisco para que me ayude –dijo–, a pesar de que muchos me dijeron que no era conveniente hacerlo. Yo digo que las convicciones no se especulan”.