El acuerdo que regiría hasta el 31 de diciembre incluiría a firmas con peso específico y en eslabones clave, dentro de un universo de entre 4.000 y 5.000 empresas.

La Fundación ProTejer se manifestó a favor de implementar un congelamiento de precios hasta el 31 de diciembre en el sector textil, que incluiría a firmas con peso específico y en eslabones clave, dentro de un universo de entre 4.000 y 5.000 empresas industriales, principalmente hilanderas, tejedoras y tintoreras.

“Le hemos dado nuestro consentimiento al Gobierno para avanzar en la medida porque nos parece importante colaborar y dar una señal al mercado. Estamos esperando que nos llamen para firmar” el entendimiento, dijo el presidente de la entidad, Luciano Galfione, en una rueda de prensa.

Según trascendidos, la iniciativa se oficializaría la semana que viene.

Finalizado el congelamiento, en los siguientes “tres o cuatro meses” la variación de precios se movería en línea con el dólar oficial, anticiparon desde ProTejer.

El acuerdo será voluntario y rubricado con cada empresa, dentro de un universo de firmas pasibles de ser alcanzadas que ronda entre las 4.000 y 5.000. Para marcar el pulso al resto, se espera que participen las firmas con mayor peso específico y en eslabones claves.

Si bien este entendimiento no está directa y únicamente relacionado con la indumentaria, se espera que ayude a morigerar la suba de precios finales.

El panorama del sector

Los fuertes incrementos en el rubro de Prendas y calzados se encuentran bajo la lupa del Gobierno. Los precios del sector marcaron un alza acumulada interanual en septiembre del 118%, mientras que el índice de precios al consumidor (IPC) mostró en el mismo período un avance de 83%.

En tanto, en el acumulado del año el sector registra subas del 90,1%, unos 24 puntos porcentuales por encima de la inflación general en ese lapso (66,1%).

Desde ProTejer hicieron algunas consideraciones sobre el tema y hablaron de “multicausalidad”. En primer lugar, sostuvieron que el rubro es el único dentro del IPC que no tiene componentes regulados. Por otro lado, destacaron que la medición del instituto estadístico deja afuera canales nuevos como el e-commerce y mide precios finales, sin contemplar las recurrentes promociones y descuentos que suele ofrecer el rubro.

Asimismo, hablaron de una inflación de costos internacionales que repercutió en los insumos importados y en materias primas fundamentales como el algodón y en los precios de la energía que se utiliza en las fábricas. También confirmaron una necesaria recomposición de márgenes de ganancias a partir de mediados de 2020, tras cinco años de caídas y recesión en el sector.

Por otro lado, en la previa de la convención ProTextil 2022 que se lleva adelante en el partido bonaerense de Pilar con referentes del sector, las autoridades de ProTejer resaltaron los niveles récord de inversión que este año alcanzarían los US$ 235 millones, tan solo en la compra de maquinarias, que se sumarán a los US$ 194 registrados el año pasado.

De cumplirse las proyecciones, “será un récord histórico para Argentina, ya que en 2011 se registraron los montos máximos con US$ 209 millones invertidos”, destacó Galfione. Alcanzar ese número dependerá de las importaciones que se autoricen de acá hasta fin de año.

Si a las compras de bienes de capital se le suman las erogaciones en plantas productivas, en infraestructura local como calderas, o en plantas de tratamiento de efluentes, entre otras, el sector habrá invertido más de US$ 800 millones en dos años, “algo inédito en la historia argentina”, de acuerdo a lo expresado por Galfione.

Si bien los datos de actividad en el sector son buenos, con recuperación de la capacidad instalada y crecimiento en los niveles de empleo (en julio se generaron 7.563 puestos registrados contra igual mes de 2020), a futuro se observan algunas luces de alerta.

Las dificultades para importar emergen como la máxima preocupación, en un contexto macro de escasez de divisas en las reservas del Banco Central.

Desde ProTejer dijeron que uno de los puntos negociados en el congelamiento fue la garantía de obtener los dólares necesarios para sostener los niveles de producción.

“Producto de la apertura indiscriminada durante el Gobierno anterior, en Argentina se dejaron de producir muchos insumos como el poliester y la anilina, que hoy tenemos que importarlos sí o sí. La dependencia externa de nuestro sector hoy en día es muy importante”, dijo el vicepresidente de la entidad, Marco Meloni.

“Se está importando a valores récord, con un incremento entre enero-septiembre del 28% en cantidades, pero una gran parte son compras que entraron por cautelares y que dañan el entramado productivo porque no responden a necesidades de las fábricas”, amplió el directivo.

En ese punto, ponderaron el trabajo que viene realizando la Dirección General de Aduanas, encabezada por Guillermo Michel.