La provincia es uno de los centros turísticos más elegidos del país. El dique San Pedro, a tan solo 10 kilómetros al norte de La Toma, irrumpe en medio de la serranía puntana con un espejo de agua que abraza una inmensa cascada.

En el trayecto, la vista panorámica es única y se configura de la solemne presencia del Cerro del Rosario. La llegada está oculta entre pastizales, y se exhibe en el agua tranquila e inmersa la cascada cristalina que por su altura, parece brotar desde el cielo. Para encontrarla cabe adentrarse en los senderos rodeados de vegetación exuberante.

La corriente abre caminos, moldea gigantescas rocas y constituye escenarios ideales donde se asientan horizontes inspiradores al aire libre, asombrosos y de serenidad inimaginable. Esta zona logra combinar la tranquilidad del entorno natural, si se trata de escapar de la rutina, y a su vez, ser un sitio especial para las actividades de turismo aventura que permiten alcanzar una conexión plena con la flora y la fauna.

Los puntos más cercanos aspiran a consolidarse como lugares repletos de mística y naturaleza inmodificable, que marcan identidad cultural entre rutas turísticas. Paisajes excepcionales y asombrosos del valle fértil se hacen protagonistas desde su propia excelencia y riqueza sustancial e histórica.

Para llegar, se deben conducir desde La Toma, 7 kilómetros aproximadamente hacia el noreste, dirigiéndose por la Ruta Provincial Nº2 camino a Paso Grande. Luego, hay que tomar el trayecto de tierra ubicado hacia la derecha que concluye en la costa del dique. Finalmente, sobre un sendero y tras una breve caminata en el entorno natural de variada vegetación se logrará avistar la cascada.

Otra propuesta que invita al disfrute y la actitud contemplativa a cielo abierto, es el Dique San Pedro el punto de encuentro esencial de quienes recorren y eligen la provincia para descubrir destinos soñados.