Lo aclaró Eliana Giorda, gerente de Fiscalización de San Luis Agua, al referirse a los análisis realizados en el espejo de agua por la aparición de una coloración amarillenta.

“Con respecto al monitoreo realizado en el Dique La Florida, en conjunto con la Secretaría de Ambiente, se descartó la presencia de hidrocarburos y la presencia de algún vertido con origen cloacal. Además, se pudo descartar una contaminación humana. Por otro lado, se encontraron parámetros elevados de manganeso y nitrato (dentro de las normas internacionales para agua dulce) sin embargo, su presencia elevada indica que está presente por las rocas que circundan el lugar y quedaron expuestas al incendio de septiembre de este año”, explicó Giorda.

Y agregó: “Luego de descartar la contaminación humana, se deberá monitorear el dique sistemáticamente en las distintas estaciones y períodos para controlar estos parámetros -que si bien están presentes en la roca y en el suelo de manera natural- tienen ciertos límites para mantener su calidad”.