En una reciente entrevista a un medio nacional, Guillermo Francos, Jefe de Gabinete, abordó los problemas de credibilidad que afectan al gobierno nacional, ¨ en definitiva, todo esto es una operación electoral. Todo esto está hecho en función de las elecciones y todos los actores que han intervenido —los canales de streaming, los integrantes— han pasado cosas en simultáneo que son muy llamativas, o que demuestran con claridad que se trata de una operación política¨
Francos detalló los eventos que, a su parecer, evidencian esta operación: el canal de streaming «Carnaval» publicando audios la noche previa al tratamiento de la ley de discapacidad, un diputado expresando un discurso «perfectamente preparado» sobre este tema mientras se trataba la ley, y simultáneamente, una diputada —elegida con los votos del presidente Milei—, la diputada Pagano, anunciando que dejaba el bloque por hechos de corrupción y publicando una carta abierta dirigida al presidente de la nación: ¨Hicieron una serie de imputaciones, incluso a mí me hicieron una serie de imputaciones como si yo tuviera una agencia de información. Después ella me culpó, no sé si ella o su equipo, su grupo, su marido, no sé quién fue, me culparon de que yo había hecho públicos los [audios], una cosa ridícula que no entra en la cabeza de nadie, que demuestra que todo esto es una campaña de desprestigio hacia el gobierno y su equipo. ¨
El Jefe de Gabinete minimizó el valor de estas acciones, ¨lo que nosotros vemos es que esto no ha tenido un impacto en el estado de opinión pública que pueda hacer cambiar el sentido de las elecciones, que las seguimos viendo con mucha claridad y muy positiva. ¨
Al ser consultado sobre la inacción del gobierno para descomprimir el conflicto, volvió a minimizar y relativizar la crisis: ¨me parece que tomar alguna decisión con Lule es como señalarlo como la posibilidad de que haya cometido un hecho de corrupción, lo que no está de ninguna manera en la mira del gobierno. Al señor Spagnuolo se lo limitó, se lo cesó en su cargo, fundamentalmente porque él hace públicos, se hacen en público audios de él, y él no dice absolutamente nada, no hace ninguna expresión, no comunica nada públicamente, no se presenta a la justicia, no dice nada a la justicia. Entonces, si fuera un hecho real, él debió presentarse a la justicia y decir: «Mire, pasó esto, esto y esto y denunciarlo». Y si no fuera real, debía decirlo a la opinión pública: «Mire, esos audios no son míos, no quise decir lo que dije, me los cortaron, me los editaron», pero no dijo nada.
El presidente esperó 24 horas y, tras una conversación conmigo, le exprese que debía ser cesado inmediatamente, y el presidente coincidió totalmente¨, finalizó.

