El presidente de YPF, Horacio Marín, confirmó que la compañía no aplicará subas abruptas en los precios de los combustibles como respuesta a la escalada del conflicto en Medio Oriente. Si bien reconoció que un encarecimiento sostenido del barril de crudo podría generar ajustes futuros, enfatizó que estos serían graduales y no inmediatos.
Marín explicó que YPF mantiene una política de precios basada en promedios, diseñada para absorber las fluctuaciones temporales del mercado internacional. De esta forma, los movimientos bruscos y de corta duración en el valor del petróleo no se trasladan de manera automática al consumidor final. El objetivo, según el ejecutivo, es brindar estabilidad y previsibilidad a los usuarios de la red de estaciones de servicio más grande del país, cuyos valores suelen funcionar como referencia para el resto del mercado.
El titular de la petrolera destacó que, ante la coyuntura actual, la empresa toma decisiones con cautela. Recordó que el estrecho de Ormuz concentra el 15% del consumo mundial de petróleo, con aproximadamente 15 millones de barriles que transitan diariamente por esa vía. Cualquier interrupción en ese flujo genera presiones alcistas en los precios internacionales. En ese contexto, el crudo superó recientemente los 80 dólares por barril, lo que representa un incremento de cerca de 20 dólares respecto a la semana previa al estallido del conflicto.
A pesar de este escenario, Marín aseguró que YPF cuenta con una fórmula matemática que permite suavizar el impacto de picos y caídas repentinas, priorizando la constancia en los precios al público. Solo en caso de que el valor del barril se mantenga elevado por un período prolongado, se evaluarían modificaciones progresivas.
En paralelo, el ejecutivo resaltó el rol estratégico de la Argentina como proveedor energético confiable, al no encontrarse en zonas de conflicto. En este marco, destacó los avances en el proyecto de gas natural licuado (GNL) junto a socios como Eni y XRG, que permitirán al país exportar energía a mercados globales. Marín estimó que, en una primera etapa, las exportaciones podrían alcanzar los 50.000 millones de dólares anuales con precios de petróleo en niveles normales.
Desde el ámbito especializado, Daniel Dreizzen, director de Aleph Energy, analizó el impacto potencial para la economía argentina. Señaló que cada dólar de aumento en el precio internacional del crudo representa un incremento de 125 millones de dólares en la balanza comercial del país. De esta forma, un alza sostenida de 10 dólares implicaría más de 1.200 millones de dólares adicionales en ingresos. No obstante, advirtió que la sostenibilidad de estos precios es incierta y que una posterior estabilización podría incluso ubicar al crudo por debajo de sus niveles previos al conflicto, lo cual tendría efectos adversos.
En síntesis, YPF reafirma su compromiso con la estabilidad de precios en el mercado interno, mientras monitorea la evolución del escenario geopolítico y energético global para ajustar su estrategia de manera responsable y gradual.

Las 1.600 estaciones de servicio de YPF en todo el país no tendrán cambios en sus operaciones con tarjetas de crédito.
