La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo dejó sin efecto la cautelar impulsada por la CGT, lo que habilita la plena vigencia de la reforma laboral. La medida reactiva más de 80 artículos que habían quedado suspendidos y marca un cambio profundo en el marco legal del trabajo en Argentina.
Uno de los ejes es el “banco de horas”, que permite acordar entre empleadores y trabajadores la compensación de horas extra mediante francos o redistribución de la jornada. El esquema exige acuerdos formales y respeta descansos mínimos, habilitando mayor flexibilidad en la organización laboral.
En cuanto a las vacaciones, se mantiene el período habitual entre octubre y abril, pero ahora podrán fraccionarse en tramos de al menos siete días y pactarse fuera de temporada. Además, las empresas deberán garantizar que cada trabajador tenga vacaciones en verano al menos una vez cada tres años.
La reforma también modifica el cálculo de indemnizaciones por despido, que se limitará al salario mensual habitual, excluyendo conceptos como aguinaldo o vacaciones. Se suma el Fondo de Asistencia Laboral y la posibilidad de sistemas de cese laboral por capitalización, que reemplazan el esquema tradicional según lo acuerden los convenios colectivos.
Entre otros cambios, se extiende el período de prueba hasta seis meses (u ocho en empresas pequeñas), se eliminan multas por empleo no registrado —reemplazadas por incentivos a la regularización— y se avanza en la digitalización de registros laborales, con pago de salarios exclusivamente por vía bancaria.

