En un año que presenta desafíos epidemiológicos particulares, San Luis Opina tiene el agrado de inaugurar un nuevo espacio dedicado a la salud y la prevención ciudadana. De la mano del Dr. Adolfo Salvatierra, este espacio buscará brindar claridad y recomendaciones prácticas ante el panorama de las enfermedades respiratorias que ya marca una tendencia preocupante en este 2026.
Un inicio de año atípico
Según explica el Dr. Salvatierra, la circulación de virus respiratorios ha comenzado de forma inusualmente temprana, detectándose casos incluso desde febrero y marzo. Lo que antes se esperaba para los meses de frío, hoy ya es una realidad en las consultas médicas, lo que obliga a adelantar las estrategias de cuidado para el otoño e invierno.
A diferencia de años anteriores (como 2024 o 2025), donde predominaba el virus sincicial respiratorio, los datos actuales de internación indican que la mayor parte de los cuadros actuales corresponden a Influenza (gripe) y COVID-19, el cual persiste de forma endémica en la población.

Más que un simple resfrío
Uno de los pilares de la columna del Dr. Salvatierra será la concienciación sobre el impacto real de estas infecciones. El especialista advierte que estas patologías no deben ser subestimadas, ya que pueden afectar el equilibrio total del organismo, comprometiendo el sistema cardiovascular, los riñones o el hígado. «La vía aérea es solo la puerta de entrada; desde los pulmones, la infección puede pasar a la vía circulatoria y afectar a todo el cuerpo», señala el doctor.
Claves de prevención para este 2026
En sus intervenciones, el Dr. Salvatierra hará especial énfasis en las herramientas que tenemos a disposición:
- Vacunación Temprana: El Ministerio ha reaccionado con una campaña ya vigente. Es fundamental que los grupos de riesgo —mayores de 65 años, niños de 6 a 24 meses, embarazadas y personas con enfermedades crónicas (pulmonares, cardíacas o renales)— acudan a los centros de salud donde las dosis para gripe, neumococo y COVID son gratuitas.
- El uso responsable del barbijo: El barbijo sigue siendo una herramienta de gran utilidad, principalmente para que la persona con síntomas evite contagiar a los demás en ambientes cerrados o concurridos. Se recuerda que los barbijos quirúrgicos comunes tienen esta función social de protección mutua, mientras que la protección personal garantizada solo se logra con barbijos de alta eficiencia como los N95 certificados.
Con esta nueva columna, San Luis Opina reafirma su compromiso con la comunidad, brindando información de expertos para transitar un año 2026 que, en palabras del propio Salvatierra, «viene un poco complicado» y requiere de nuestra máxima atención preventiva.

