Las pericias toxicológicas realizadas tras el choque en los médanos de Pinamar que dejó gravemente herido a Bastian Jeréz confirmaron que los dos conductores de los vehículos involucrados tenían alcohol en sangre. En cambio, el estudio dio negativo para el padre del nene, quien también está imputado en la causa judicial. Los análisis fueron realizados por la Policía Científica de Dolores bajo estricta cadena de custodia.
Según los resultados incorporados al expediente, la conductora del UTV registró 0,41 g/l de alcohol en sangre, mientras que el conductor de la camioneta Volkswagen Amarok dio 0,25 g/l. Ambos valores superan el límite permitido en la provincia de Buenos Aires, donde rige la tolerancia cero. Los estudios también descartaron la presencia de drogas en los tres involucrados.
Bastian, de 8 años, permanece internado en terapia intensiva en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, donde fue sometido a múltiples cirugías de alta complejidad. La fiscalía continúa con la investigación para determinar las responsabilidades penales en el hecho, mientras avanzan también las pericias mecánicas sobre los vehículos que participaron del accidente.

