La discusión sobre la posible eliminación de las PASO, aunque no de manera evidente, vuelve a dividir las aguas dentro del oficialismo. Mientras el presidente Alberto Fernández no se expresa en contra ni a favor, el Movimiento Evita –sus aliados– expresó su rechazo a la posible suspensión y adelantó que votará en contra de la eliminación. En tanto, desde el sector más ligado al kirchnerismo llegan señales más favorables a la suspensión o eliminación. El secretario general de La Cámpora, Andrés Larroque, dijo este martes que las PASO «no representan su sentido original». Es más, sectores referenciados con Cristina Fernández de Kirchner sostienen en diálogo con este diario que los dichos del ministro bonaerense «pueden ser señal de que CFK está dispuesta a escuchar». Sin embargo, aclaran que no es un debate «urgente». «Es un problema que las PASO no estén funcionando con el sentido original para el que fueron creadas, pero si no hay consenso para eliminarlas ahora, lo haremos más adelante», explican.

Mientras tanto, se espera que diputados de los partidos provinciales de Río Negro y Misiones presenten esta semana en el Congreso un proyecto para eliminarlas. Una vez presentado, tendrán que llegar a los 129 votos para su aprobación, algo complejo porque –más allá de la negativa de diputados oficialistas del Movimiento Evita– estarán en contra la mayoría de los opositores, que ahora se consideran perjudicados con la posible eliminación a pesar de haber promovido su anulación durante años.

El primero de los referentes de La Cámpora en sentar postura públicamente sobre el tema fue Larroque. Este martes dijo que la herramienta, que fue creada por el propio kirchnerismo en el año 2009, «no resultó como se había previsto». “No sé si es por una cuestión cultural, pero en muchos casos es un instrumento que no se utiliza”, puntualizó.

Larroque también cuestionó el rol de la oposición que inmediatamente salió a criticar al oficialismo cuando se enteró que el diputado de Juntos Somos Río Negro, Luis Di Giacomo, iba a presentar un proyecto para eliminarlas y que contaba con el aval de varios gobernadores del Frente de Todos y de otros sectores como los diputados cordobeses que responden al gobernador de esa provincia, Juan Schiaretti. “No veo bien que quien hace un tiempo despotricaba ante las PASO hoy ponen un grito en el cielo”, expresó Larroque y pidió a los opositores opinar sobre el tema sin calcular “la conveniencia del momento”. “Hay que pensar qué es lo mejor para el sistema político”, reflexionó.

La necesidad de eliminar las PASO es algo que comparten varios ministros del gabinete nacional que se identifican con la vicepresidenta. El ministro del Interior, Eduardo «Wado» de Pedro, es quien mayor competencia tiene en el tema, pero desde su entorno prefieren guardar silencio y dicen que «sería poco ético» un pronunciamiento del ministro. En esa línea, aclaran que, en caso de que la idea avance, «Wado sería un facilitador», pero que es un asunto que tiene que definir el Congreso de la Nación. Además, desmienten que los gobernadores del norte grande lo hayan «convencido» sobre la necesidad de suspenderlas o eliminarlas durante el viaje a los Estados Unidos.

La vocera presidencial, Gabriela Cerruti, en tanto, dijo que «las PASO son una ley que cumplir», y recordó que el presupuesto 2023 las contempla. Luego agregó que «si sucede, se debate y se vota otra cosa, el Gobierno verá qué tiene que hacer». «No es un tema que esté en discusión en el Ejecutivo, es un tema que está en debate en varias provincias y en el Congreso», indicó.

Por otra parte, para Larroque hay otro tema político que lo preocupa y son las posibles candidaturas en 2023. Para él la tarea del militante que se identifica con Cristina «es la de generar las condiciones para que ella pueda ser candidata y después pueda decidir«. Además, agregó que «CFK es la dirigenta más importante que tiene nuestro país y los liderazgos no se construyen de un día para el otro».