Cuando Alberto Fernández prorrogó las sesiones ordinarias había tres iniciativas a las cuales le había echado el ojo: Renta Inesperada, Compre Argentino y Agroindustria. Todas, de alguna u otra manera, apuntaban a engrosar las arcas del Estado, ya fuera generando dólares o aumentando la recaudación. A un mes de que termine el año legislativo, sin embargo, solo dos de estas tienen una posibilidad real de pasar por la prueba del recinto, ya que la primera – que pretende sumar una alícuota especial para aquellas empresas que tuvieron rentas extraordinarias como resultado de la guerra en Ucrania – continúa sin lograr atravesar la barrera de la oposición. El bloque oficialista en Diputados quiere evitar repetir el círculo vicioso de la minoría renga – el cual, en el último par de años, lo ha llevado a dictaminar varios proyectos que nunca lograba después aprobar en el recinto -, por lo que prefiere avanzar con iniciativas más light, de consenso, hasta que se abra un resquicio que permita aprobar las que quedaron en el tintero.

Renta inesperada

«Acá hay acuerdo para discutir si el agua es con gas o sin gas, mucho más que eso no se puede», ironizó un diputado del Frente de Todos, sintetizando el escenario de conflictividad existente en la Cámara de Diputados que ha imposibilitado avanzar con cualquier iniciativa que proponga subir impuestos para financiar políticas públicas. Eso es lo que había sucedido con el proyecto de Renta Inesperada, presentado originalmente por Martín Guzmán en junio para responder a las críticas de un kirchnerismo que exigía mayores medidas redistributivas y que, durante medio año, quedó paralizado en la Cámara baja debido a la imposibilidad de llegar a un acuerdo con la oposición. Olvidado en el cajón de los recuerdos, fue el propio presidente el que lo volvió a traer al centro de la escena, casi a la defensiva, cuando le consultaron por la suspensión de las PASO. «Sigo esperando que el Congreso trate el proyecto de impuesto a la renta inesperada», lanzó hace un par de semanas.

El pedido cayó mal en un sector del bloque oficialista. «Le tiró el fardo al Congreso, como hizo con Grandes Fortunas, que se apropió recién cuando lo pudo empezar a cobrar», se quejó un legislador oficialista, resaltando el principal problema de fondo: los votos no están. Y es JxC, los libertarios y los cordobeses del Interbloque Federal se rehúsan a acompañar la iniciativa, mientras que la izquierda – que podría estar más alineada ideológicamente – desconfía sobre el destino que tendrían los fondos recaudados.

La iniciativa lo que propone es incorporar, por una única vez, una sobrealícuota del 15 por ciento en el Impuesto a las Ganancias para aquellas empresas que tuvieron ganancias por encima de mil millones de pesos y que habían visto aumentar su margen de ganancias en un 10 por ciento en 2022. El objetivo era apuntarle a las empresas que habían tenido márgenes extraordinarios como resultado del alza de precios internacionales por la guerra en Ucrania y se esperaba poder recaudar unos 200.000 millones de pesos (los cuales estarían destinados a políticas sociales). El panorama, sin embargo, es poco alentador y el oficialismo no ha dado indicios de reactivar el debate durante el mes que queda.

Compre Argentino y Agroindustria: el resabio de extraordinarias

Ambos proyectos ya habían sido señalados como prioridad cuando, en enero, Alberto Fernández los había incluido en el temario de extraordinarias. Casi un año después, sin embargo, el FdT continúa batallando por aprobarlos. En el caso de la ley de Compre Argentino – que modifica los márgenes de preferencia en las compras públicas para beneficiar a las empresas nacionales por sobre las internacionales – la iniciativa había logrado conseguir dictamen en mayo. Sin embargo, a las críticas de JxC – que llamaban el proyecto «ley de compre caro» – se le terminó sumando el rechazo del Interbloque Federal, con cuyo respaldo el oficialismo contaba originalmente para darle media sanción, y el dictamen quedó en stand by.

«No lo doy por perdido. Pero no queremos que nos pase lo de siempre», advirtió una espada del oficialismo que mantiene un diálogo con los bloques minoritarios de la oposición, a la espera de conseguir las adhesiones que le faltan para llevar el texto al recinto. De aprobarse, el gobierno estima que podría ahorrarse unos 500 millones de dólares por priorizar la compra de productos nacionales.

Quedó pendiente, por último, el proyecto que recoge la mayor cantidad de adhesiones por parte de la oposición: la ley de Fomento al Desarrollo Agroindustrial. Esta iniciativa apunta a consolidar a la cadena de valor agropecuaria a través de una serie de beneficios fiscales e impositivos para los productores, y cuenta con el respaldo de JxC. Hasta ahora, sin embargo, la iniciativa no termina de conseguir dictamen en el plenario de comisiones de Agricultura e Industria, en donde se viene discutiendo hace meses. «Es el oficialismo el que lo tiene frenado», denunció un diputado radical, al tanto de las negociaciones. En el bloque oficialista, mientras tanto, argumentan que aún no está el visto bueno de la Casa Rosada, pero no descartan que en la próxima semana se pueda dictaminar.

En el ínterin de las negociaciones, el FdT continúa avanzando con proyectos de consenso, convocando a sesiones y aprovechando para dar una imagen de actividad en medio de la fiebre mundialista. Este jueves será la primera de las tres últimas sesiones con las que Germán Martínez planea despedir el año.