Spread the love
En una jugada de ajuste parlamentario, el oficialismo decidió eliminar del dictamen el artículo 44 del proyecto de reforma laboral, el punto más cuestionado por proponer recortes salariales en licencias por enfermedad o accidentes no laborales. La decisión, adoptada este jueves tras intensas negociaciones con bloques aliados, busca despejar el camino para la aprobación definitiva de la iniciativa antes del cierre de las sesiones extraordinarias.
El artículo generó una ola de rechazo transversal al plantear que los trabajadores percibieran solo el 75% de su salario durante una licencia médica común y el 50% si la incapacidad derivaba de una «actividad voluntaria riesgosa», como practicar deportes. La normativa vigente garantiza el 100% del sueldo durante tres a seis meses según la antigüedad, sin distinciones por el origen de la enfermedad.
La presión llegó desde sectores que hasta hace días respaldaban el proyecto: el PRO advirtió que no acompañaría el texto sin modificaciones; Provincias Unidas amenazó con negar el quórum necesario para sesionar; y bloques federales como Innovación Federal e Independencia marcaron distancia. Con 45 votos en juego entre estos sectores —sumados a los 93 del bloque opositor—, el oficialismo enfrentaba el riesgo de quedar sin mayoría para aprobar la reforma en Diputados.
La salida negociada implica sacrificar el artículo 44 para preservar el resto del andamiaje legislativo: nuevos cálculos de indemnizaciones, bancos de horas, flexibilización de vacaciones y el Fondo de Asistencia Laboral. No obstante, la modificación obligará a que el proyecto regrese al Senado para una nueva votación una vez aprobado en la Cámara baja, complicando el cronograma del Ejecutivo.
El Gobierno apuesta ahora a una estrategia exprés: lograr la aprobación en Diputados esta semana y convocar una sesión especial del Senado el 27 de febrero para cerrar el trámite antes del 1 de marzo, fecha de la apertura de sesiones ordinarias donde Milei aspira a anunciar la sanción de la reforma.
Mientras tanto, el mundo sindical celebra el retroceso como una victoria parcial, aunque mantiene la alerta sobre otros puntos del proyecto que considera lesivos para los derechos laborales. La eliminación del artículo 44 revela la fragilidad de los consensos parlamentarios: en un Congreso fragmentado, hasta los aliados más cercanos marcan líneas rojas que el oficialismo debe sortear si quiere convertir su agenda en ley.
Share.
niko-b