El oficialismo logró sancionar el nuevo Régimen de Responsabilidad Penal Juvenil impulsado por el presidente Javier Milei, que baja la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. La iniciativa obtuvo 44 votos afirmativos, 27 negativos y una abstención en la Cámara alta, en el último día de sesiones extraordinarias. Mientras tanto, el tratamiento de la reforma laboral fue postergado. El proyecto ya contaba con aprobación previa del Senado y ahora quedó listo para su promulgación.
La ley establece una escala de sanciones que incluye medidas socioeducativas para delitos menores y penas de hasta 15 años de prisión para delitos graves como homicidio, abuso sexual, secuestro o robo con violencia. También prevé alternativas para delitos con penas menores a 10 años, como servicios comunitarios, monitoreo electrónico, prohibición de acercamiento y reparación del daño. La asignación presupuestaria contempla partidas del Ministerio de Justicia y de la Defensoría General de la Nación destinadas a las provincias que adhieran al régimen.
En defensa del proyecto, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, sostuvo que la norma busca “terminar con una doctrina peligrosa” y reiteró la consigna oficialista de que “el que las hace, las paga”. Desde la oposición, en cambio, cuestionaron la suficiencia del presupuesto y la orientación punitiva de la reforma. La senadora Alicia Kirchner advirtió sobre la falta de recursos y reclamó un abordaje integral que contemple salud mental, adicciones y políticas de prevención.
La votación se dio en una jornada atravesada por manifestaciones en las inmediaciones del Congreso. El debate dejó expuesta una fuerte división política respecto al rol del Estado frente al delito juvenil y al equilibrio entre sanción, prevención y políticas sociales.

